19 de noviembre de 2009

Festejen, uruguayos..

Emocionante el himno uruguayo interpretado por "el zurdo" Bessio y la murga Agarrate catalina. Me dejó sin palabras.

El himno es imperdible: redoblantes, y esa voz impecable del zurdo...
heróicos sabremos cumplir...




Al finalizar el partido, Abreu hizo mención a aquella frase que dijo Tabaré Vazquez en aquel triunfo histórico del Frente Amplio, ante una enorme multitud, en la avenida 18 de julio, en aquel octubre del 2004: "festejen, uruguayos, festejen".
al final de este video aparece Tabaré: aquí.

¿te dije que cuando sea grande quiero ser uruguaya?

ceci

17 de noviembre de 2009

Momento y lugar.

Llegaste a la esquina,
y no había más que un lugar.
Y los lugares son momentos,
y los momentos son lugares.
Llegaste y continuaste.
Los momentos son líos de más momentos,
más pequeños,
y los lugares de otros lugares,
que en fin son la misma hierba.
Y vuelves sin volver como en un espiral;
líos de momentos y lugares
unos con otros, sin fin.
Y llegaste a la esquina,
al dar la vuelta con el lío
de ropas y momentos,
lugares o ropas,
ese ínfimo de lugar que no era ya la misma esquina,
porque se la llevó aquel momento,
en este mismo lugar.

ceci

7 de noviembre de 2009

Historieja I

No recuerdo que edad tendría, pero suponte que Sarah no iría ni al jardín de infantes. Alberto nos pegó un grito entusiasta con el fin de que tomemos nuestras bicis.

-Vengan, tienen que ver esto.

Y así, sin chistar, tomamos nuestros vehículos y fuimos a lo de los Ponce. A la vuelta de casa. Ellos no vivían allí, venían solo los fines de semana. Alberto hacía arreglos en la casa durante la semana, por tanto contamos con poder pasar al parque de los Ponce.

El verdoso césped del parque de la casita tenía una porción seca, con obviedad, de color amarillenta.

Lo extraño era que dicha porción de césped seco conformaba el perímetro de un impecable círculo de unos seis metros de diámetro. Yo era pequeña de edad como para haber calculado las dimensiones en aquel entonces, pero mi información se basa al medir ahora sobre la imagen que conllevo en mi memoria.

Le conté a Alberto, a pesar de mi temprana edad, mi única teoría acerca de aquel fenómeno.

Hace relativamente poco tiempo, Carlitos, el muchacho de enfrente de casa (ese que se parece tanto a Ned Flanders) me contó, en una de esas charlas de vereda, que una noche de verano de hacía no se cuantos años atrás, tomando fresco con su madre en el fondo de su casa, vieron aparecer y desaparecer, con duración de estornudo, una encandilante luz roja perdiéndose hacia el cielo.

-Un plato volador, vieja!

-No digas pavadas.

Ceci.


13 de enero del 2008

3 de noviembre de 2009

Otro.



29 de octubre de 2009

Cosas.

Las corbatas se parecen a los pañuelos y,
talvez, a las bufandas.
Las camisas a las cortinas,
o hasta quizás a un impecable mantel.
La blusas a los sillones,
los aros a los llaveros,
los escarbadientes,
a los fósforos acéfalos.

Los botones, todo un mundo,
en el ascensor o en tu pantalón.
Los broches, tijeras sin filo.
El ómnibus aquel,
barco que nada en un mar seco,
que olvidó llevar a sus peces
pero en cambio sí llevó sus memorias.

El ratón, al teléfono.
La bicicleta y el abrelatas.
Las polleras a los strapless,
Los zapatos a los botes,
El puré de papas al revoque,
El silencio al éter de mis oídos.

Los mapas como ficheros,
Los pañuelos de narices a las carpetas,
el florero, un vaso feo.

Los sobres a las servilletas.
Las canicas a los planetas,
Los faroles a los chupetines,

La sonrisas son lindas canciones.
Sin metáfora y diciendo sin decir;
cosas que se parecen a otras,
pero jamás me devuelven a ti.


ceci
oct.2009

28 de octubre de 2009

Una linda canción

22 de octubre de 2009

Avanza el muchacho que se hace el Jamal.






by ceci,

17 de octubre de 2009

Mi madre.

No se me hace fácil escribir algo sobre ella. ¿Cómo hacerlo? Si cada color de este paisaje ya no emana calidez, ni belleza. Aprendo que ya no debo esperar contemplar esa belleza, sino que debo buscarla entre mis recuerdos, en mi alrededor y entre nuevas cosas, que nunca reemplazan sino que me hacen olvidar por solo un instante de que usé su ausencia para buscarlas y tal vez, creer encontrarlas.
Porque hasta hace poco mi vida fue contemplar. Contemplar el amor de mi madre, sostenerme en ella como en un pilar, solo amarla.
Hoy ya no es eso, no me alcanza.
Amarla, recordar su voz, sus manos, su mirada, sus abrazos, sentirla, ver sus ojos, necesitarla, encontrarla en canciones, sueños, anécdotas, alegrías y tristezas. Hasta encontrarla en las ausencias. Recordarla.
Nunca imaginé que las mañanas podrían llegar a tener descoloridos matices y la necesidad de colorearlos me ha llevado desprender lágrimas hasta secarme.
Porque su belleza fue todo, es todo. Su cálido abrazo, su voz. Eso inexplicable que tienen los amores profundos.
A veces creo conformarme con sentir que llevo en mí su alma por siempre.
Pero la verdad es que la extraño. No hay nada en el mundo que se extrañe tanto.
Pero gracias a su amor, hoy estoy acá, buscando fuerzas en la belleza escondida que hay en esta vida. Aprendiendo como hacer. Buscando y no dejando de buscar. Aunque nunca llegue a corresponder su inmenso amor, ni llegue a olvidar que se fue un gigante de mi vida.



Ceci

Junio 06

9 de octubre de 2009

Eso fué sin querer.


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ceci

30 de septiembre de 2009

NO ME GRITES!!!!

Las mayúsculas me gritan.

“Te gritamos todo lo que queremos”, me dijeron unas mayúsculas, mientras leía. Les dije que no es sorda mi vista y cerré la ventana. No me respondieron. Sus armas, sólo una tecla ejecutada es su altavoz.

Las palabras tienen el poder de decir tantas cosas. Y hasta podemos llegar a decir cosas tan importantes, pero si las gritamos, literalmente las gritamos, (en mis adentros más sensatos sé que el grito para decir algo es un acto desesperado producto de la impotencia de saber a priori que no seré clara de ninguna forma) es posible que los oídos del receptor se anulen.
Los ojos se me vuelven ciegos cuando advierten mayúsculas. Gritan.

A veces juego a hablar con las costumbres de las personas, tal vez para hacer entretenido el ecosistema.

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Hablando de ecosistema, voy a hacer referencia a algunas cosas.

Esta vez voy a jugar a abstraerme de del lugar, o ciberlugar. Juego cuando voy en el viaje, cuando espero, cuando me cruzo por el mundo. El otro día hablaba con una amiga acerca de las costumbres colectivas y me decía que no hay mejor reflexión humorística que salirse del contexto que te rodea, escuchar y luego exagerar esas miserias. Salirse, dejar de ser parte por un rato. Y es muy divertido. Y se ve uno mismo, y es allí donde uno debe aprender a no reaccionar colectivamente.

Si, trato de aprender, a detenerme y masticar en mi mente lo que voy a decir. Parece pavo, pero no es fácil.

Desde el que pierde el tiempo en segundos hablando al celular, aclarando si llegó el mensaje de texto, o llegó tarde o que decía o quiso decir o interpretó, hasta el que trabaja desde el viaje, hasta el que irrumpe el silencio haciendo algún comentario sobre el estado sociopolítico del país, sólo porque demora el colectivo más de lo habitual. El que se acomoda en el primer asiento del micro habiendo muchos más atrás libres, chocho de la vida con cara de “mirá lo que me gané”, anulado definitivamente la posibilidad de que alguien lo pueda necesitar, el muchacho de edad entre 25 y 40 años que se desespera irracionalmente por un asiento, la vieja comentarista de la velocidad viaje y el que se despliega para leer indecorosamente La Nación.

Otro punto interesante son las filas, allí podrás hacer una radiografía de los problemas ajenos. Si, problemas. ¿por qué será que hay un comportamiento de contar los problemas en la vía pública? ¿Habrá algo en las puertas de nuestras casas que solo parece que no nos dejan salir con cosas puramente y desintensionadamente lindas?

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También quería referirme a los Nicks del Messenger y la lectura sobre la posible vida que hay detrás de las palabras. No me abstraigo para juzgar, sino más bien para observar y conjeturar lúdicamente algunas cosas, que algunas también, en algún momento de mi plena inmadurez lo he sido.

Una gran costumbre colectiva es escribir el nombre y al lado nace con palabras una necesidad imperiosa de decir lo que está la persona haciendo en ese momento.

La clave está en qué es lo que se pone. Están los que escriben en presente inmediato y “natural”. Le llamo natural a eso que forma parte de la rutina. Ej: “estudiandooo”, “at work”, etc…

Luego están los que se salieron levemente de la rutina, ej: “tomando mate con Sofi”, “haciendo pastel de papa”, etc… Y luego están los que necesitan mostrar descocamiento y vida acelerada: “estoy a full”, “necesito 25 ahoraaas”. Pero para postre están los que les parece imprescindible contar qué tan bien la pasaron el fin de semana o predicciones sobre cuán bien la van a pasar o qué vida hipersocial tienen: “increible asadete con la banda”, “se viene el findeee, descontrol”, “gran casorio gran”.

Otro caso relevante son los que ponen Nicks largos y con mayúsculas. Ya saben lo que pienso de quienes gritan.

Después están los obvios. Ej: “Viendo el partido de la selección”, “que grande del Potro”, “que fríoooo”

Luego están los insultos.

Los enamorados, los enamorados y sus frases inentendibles (internas consigo mismo), los enamorados y sus corazones, los despechados y los tristes.

También las reflexiones, o las frases célebres o fragmentos musicales, que suelo respetar con mi juicio lúdico, siempre y cuando no abrevien la palabra “que” u otras.

Los que hacen bandera de su proyecto, enlazando su http://

Y los sobrios y respetables que no ponen nada más que su nombre.



ceci

23 de septiembre de 2009

Soñado (en vivo) (I)

video


"Soñado" texto escrito en Abril del 2008 - ceci

19 de septiembre de 2009

Tiempos Azules...(en vivo)

video

12 de septiembre de 2009

Las hormigas.

Abrió la puerta y vio al vecino inmóvil, con la mejilla casi pegada a la fría pared.
Una larga hilera de hormigas estaba tan próxima a su nariz, de una forma muy absurda.

- ¿Qué haces ahí, oliendo a las hormigas?.
- Estem... - La miró avergonzado, por su tal desesperado acto.
- Sería muy ridículo correr al hospital por aspiración de hormiga.
- Se están llevando las hojas de mi planta.
- Vas a tener que poner veneno o empezar a fumar hormigas.
- Biem!

ceci.

9 de septiembre de 2009

Una ingenua adivinanza.

Enciendo el equipo y subo el volumen. Por fortuna tengo una ventana enorme, que entra luz por donde la mire. Y me ayuda a perderme, o encontrarme entre las melodías y poesías. A veces me río.

Si pudiese explicarte cuan grande, cuan hermoso es el mundo que me imagino, al que me traslado sin permiso.

Un día hice un pacto con el dolor. Hubo un momento en el que la vida se me cegó de niebla y construí una sombrilla de poemas, melodías, risas y colores que me salvaron la vida.

Aprendí a respirar y a sonreírle a la violencia y al golpe seco de lo injusto.

Así me refugié en las mañanas escuchando las historias de Milagros López y los intervalos de Zitarrosa y melodías que llenaban mi pulmón de aire para respirar, de la mano de alguno de los otros personajes de Fernando Peña.

Recordé a mi madre en cada candombe de Jaime, del Negro Rada y del Canario Luna. Sentí una vibración en mi sangre, sin querer, llena de emoción cuando fui llenando de candombe y murga mis días.

Amé y amo el arte rioplatense porque me llena de nostalgia, de recuerdos.

Hay cosas que me gustan, me emocionan y me salvan la vida.

Una vez alguien me dijo cuan hermosa era la murga, lo lindo que es el mundo al que te traslada, pero cuan triste es saber que es de mentira.

Espero que no sea así; prefiero imaginar el mundo mas lindo, asi de melodías, poesías y colores. No creo otra forma de negociar con el dolor.

Me di cuenta que el tiempo es mío y debo hacer lo que siento siempre. He ido a ver los espectáculos que he podido. Y casi siempre, en un casi acto de cholulez (pero no), me encargué de transmitirle a los maestros, en la medida de mis posibilidades, un humilde agradecimiento. Y me da mucha satisfacción.

Si vieras los ojos de emoción de Tabaré Cardozo contándome la historia que lo llevó a escribir "La Niebla”, luego de aceptar mi agradecimiento y admiración por su arte y aquella canción. Si sintieras el aire lleno de abrazos de madre, cuando le regalé mi dibujo a Rada. Y aquella vez que fui con mi hermano a San Telmo, entre vinos y milongas hablamos con Alorsa de ese no se qué de la música rioplatense.

No se si habrás imaginado la biblioteca donde trabajaba mi madre sonando tamboriles llena de almas sonrientes o tal vez imaginar una tarde de milongas de la mano de Alorsa y sus compases herejes.

Y con mucha honra me lleno de emoción.

Sin embargo, hace un tiempo que me veo envuelta en lágrimas porque el dolor se atrevió a desafiarme. Se atrevió a llenar de ausencia mi refugio, el sostén que me salva la vida.

EL dolor inundó de ausencia e injusticia aquello que me salvaba de la ausencia y de lo injusto.

¿Como rearmo el mundo que me salvaba? ¡cómo hago un nuevo pacto con la muerte?.

Mas bien, ¿Cómo vuelvo a llenar de vida la vida que la ausencia se llevó?

Ceci
Mi humilde homenaje a Benedetti, Canario Luna, Fernando Peña y Alorsa.



“Hoy anduvo la muerte entre mis libros buscando mi pasado, buscando los veranos del 40, los muchachitos bajo la manguera, las siestas clandestinas, los plátanos del barrio, asesinados, tallados en el alma... “ (Guitarra Negra – Alfredo Zitarrosa)

31 de agosto de 2009

Hasta siempre!



y te vuelvo a postear...

Gracias por tu simpleza, por formar parte, por dejar marcadas entre nosotros estas huellas...

Hasta siempre amigo... si es sólo siesta nomás!

ceci

21 de agosto de 2009

A tiempo, sin tiempo.

Me habría decidido a deshojar números romanos,
arrancándolos con punzantes espadas
que giran en nombre de la vida.

Habría decidido a sumergirme en un mar verde,
en un café sin espuma,
a lavarme el rostro de muecas.

Me habría decidido a no mentir cuando escribo,
a omitir verdades mientras respiro,
a convencerme de que no existe la risa
si no hay quien la contemple.

Me habría decidido a contemplar el camino en un costado,
para librarme de culpas,
para librarme las horas.

Habría dejado mis amados instantes a merced
de poemas sin risa,
sin manos,
sin la claridad que recuerda tus ojos.

Me habría dedicado a imagintarte cómo serías
bajo el techo de la simplicidad de la vida,
del calor de tu abrazo.

Me habría dedicado a soñarte
mil veces.

Sin embargo,
aquella tarde,
pasadas las seis,
obtusas y punzantes las espadas estallaron
y quedaron deshechas en polvo
al topar con mi risa.

Y ahora,
le robo instantes a los instantes de felicidad.
Y los hago poemas.

Me habría dedicado a soñarte.
Sin embargo,
llegaste a tiempo.


ceci

agosto09

19 de agosto de 2009

No más Fasschebook

Que mi forma de relacionarme con la gente no es a través de Fachebook.., bla, bla.
La línea es un poco más filosófica.
Durante un año tuve una subscripción activa en esta red Fachebook, y hace unos días le he dado fin.
Parecieran estar claras las ideas del porque no. Pero ante la duda, las escribiré.
Cuando alguien me pregunte, no me voy a estresar explicando, más bien le voy a enviar este link.

A lo largo de la vida vamos transcurriendo por una línea donde el flujo de escenarios es de cambio constante.
Una vez leí en una revista que a lo largo de toda una vida tenemos llegamos a tener 600 amigos. Es una pavada, pero viene al caso.
El cambio permanente de escenarios que mencioné viene dado por cuestiones naturales; la vida se trata de encuentros y desenlaces. Sin ninguna duda.
Intentar congelar la sumatoria de escenarios con aquellas personas que formaron parte, es bueno, siempre y cuando sea en nuestro recuerdo. O en un álbum de fotos, a lo sumo.
Pero bien, me resultó, en algún momento, demasiado antinatural ver reunida gran parte de las personas que en algún momento de mi vida compartí algo sin saber que decir más que “tanto tiempo”.
Si alguna vez perdí el contacto de alguien, el otro alguien y yo fuimos concientes de eso. Y es el natural desenlace. Si compartimos buenas cosas, lindo fue el recuerdo.
Veo decadencia, ni un poco de arte, de estética ni sentido particular.
Realmente no quiero ser expectante de la decadencia que grita al ver que mi mejor amiga de quinto grado hace encuestas pedorras, que mi ex compañera de trabajo sube fotos bolicheras en estado de ebriedad o que mi compañera de piano se hizo fan de hacer cucharita cuando llueve.
Las personas que estoy en permanente contacto, seguirán estando, porque soy consiente del escenario en el que vivo. Las que ya no, prefiero dejar intacta la bella imagen que dejaron en aquel escenario que algún día fui, y rescatarlas y dejarlas en el lugar que merecen, en mi memoria.

ceci
agosto 2009

17 de agosto de 2009

Espárragos

http://www.youtube.com/watch?v=AfZ-lyx8hSk&feature=related

1 de agosto de 2009

el tiempo.




hasta siempre Canario.!!!

29 de julio de 2009

Te deseo

Te deseo una tarde de tostadas con manteca,
una mañana de lluvia contemplada desde la cama,
un domingo en bicicleta
y risas sin pensar por qué.

Te deseo pies descalzos,
te deseo el afuera,
donde esperan tus dioses paganos.
Que extrañes y que te extrañen.

Te deseo viento y tempestad,
melodías de jazz y candombes,
multitudes de cascabeles.

Te deseo cartas,
palabras, recuerdos.
Deseo que llores,
y te alegres de pequeñas cosas.

Te deseo resiliencia,
en caso que haga falta.
Un deseo brillo
y risas sin pensar por qué.

Te deseo días azules,
Tan azul como noche estrellada.
Deseo, para vos,
Pequeño pájaro y augurio,
barco que se va,
te deseo lo mejor.


Ceci
2009

27 de julio de 2009

finisado.



22 de julio de 2009

Memorias encadenadas I.

Hace poco tiempo lo recordé. Hoy lo volví a recordar.

De repente, había un recuerdo, de esos que son lindos solo por ser recuerdos, que nos llevan a navegar por tiempos en los que hemos sido otros. Tal vez, a lo mejor no.

Esos tiempos que el “siempre” no daba vértigo: no corría viento en el balcón de los sueños.

Pero sentí una rica sensación al recordar.

Hace poco hablábamos con Manuel del recuerdo puntual que tiene cada uno de alguna época de la historia. En aquella ocasión mencionábamos de la hiperinflación.

Yo le conté que un día que hacía frío, ya estaba oscureciendo, y con mamá hacíamos la fila del súper en el Supercop de Quilmes; una fila que llegaba hasta el final del mercado.

Eran tiempos, como algunos de mis contemporáneos lo saben, en los que los estantes quedaban casi vacíos al final del día. Con mis botas chiquitas y mis siete años, agobiada, me senté en una góndola al lado de los pies de mamá y le pregunté si podía abrir un paquete de chizitos. Mamá, culposa, miró para todos lados, y con desconfianza me dijo que sí.

Durante años mamá contó la misma anécdota, con un dejo de nostalgia, con un dejo de buen añoro, “de repente me di cuenta que había una oficial de policía a unos metros, que te miraba sonriendo con ternura, cómo comías los chizitos y luego dejabas el paquete abandonado.”

Luego de salir del supermercado fuimos a tomar el tren a la estación para regresar a casa. Y, sobre el andén, con mamá escuchamos que una muchacha le decía a otra “¿viste que murió Minguito?”. Mamá se dio vuelta y dijo “ ¿En serio?”.

El lunes se hicieron veinte años de aquel día. Lo supe al ver un programa homenaje a Minguito.

Hace poco lo recordé contándoselo a Manuel. Y él me contó que el recuerdo que le traían los tiempos de hiperinflación fue la muerte de Zitarrosa. ¿fue en plena hiperinflación.? Le dije. En enero se hicieron veinte años, dijo. Sonreí perdida. Porque yo me acuerdo de aquel día. Mamá lloró.

El otro día volví a soñar con mamá después de mucho tiempo. La vi caminando, contenta. Interrumpí su caminar diciéndole con dificultad y emoción:
Yo había tomado un ómnibus al Cerro e iba sentado al lado de la vida...”


ceci
22/jul/2009

7 de julio de 2009

Al revés.

Te escribiré un cuadro,
Lo recitaré lentamente en óleo,
Te pintaré un poema.

Te cantaré con mis manos,
me denudaré de palabras.
Me desnudaré.

Al revés fue mi mundo
antes de encontrarte,
antes de bajar, atenta o ansiosa,
por la escalera a buscarte.

Dejaré huellas con mis labios,
te besaré en tu suelo.

Al revés fue mi mundo
antes de encontrarte.

Y hoy, que en el cielo hay edificios
y en mi suelo un puñado de nubes,
Que se pierden, se acomodan,
y nos envuelven en una nube para dos,
con estrellas en los jardines,
y cometas que llegan al sol.(*)

Al revés fue mi mundo
antes de encontrarte.

Y hoy, que contemplo
tus abrazos claros
y tus ojos cálidos
besando días azules
en tiempos de complicidad.

Te escribiré con sombras nuevas,
Te recitaré lentamente con pinceles renovados,
Te pintaré un beso en el alma.

Y hoy, que el día es una noche estrellada,
Como un cuadro de Van Gogh,
y en mi suelo un arcoiris,
muy lejos de la copiosa lluvia,
intensa, de antaño,
en aquel mundo al revés,
donde vivió, impaciente,
mi soledad.

ceci
2009



(*)sobre la cación "Cometa de la Farola" de Jaime Roos

5 de julio de 2009

Vamo' ariiba Pepe.


Av. 18 de Julio - Montevideo - 03/2005




"Se va la murga. No sin antes prometer volver" J.R.

1 de julio de 2009

De las canciones más lindas del mundo...

me llevo esta...

http://www.youtube.com/watch?v=WZJUekSA9nc&feature=related


ceci

Puedes.

Puedes.
Puedes dejar algunas tantas cosas atrás, las que sentiste que ya no te pertenecen, o bien esas que el tiempo se las llevó por erosión, de un viento de cambio. Y de esos modos no dejas de ser tu mismo (voy a hablar en neutro, de hecho cada tanto me encanta). Más bien, hasta le puedes llamar progreso.
Puedes.
Puedes optar por crear tu territorio, darle tu identidad (ya alguna vez voy a profundizar sobre algunas ideas que tengo sobre la identidad), tu propio calor. Y es tuyo. Salió de ti buscar el color para los matices con cuales pintarlo.

Puedes optar.
O bien, puedes dejarte caer. Dejar que te envuelva la noticia del momento. Que alisten prioridades que no te pertenecen, costumbres que no te pertenecen, tal vez porque sea buen marketing anestesiarte.

Puedes optar no leer entre líneas, tocar de oído, sentarte en el sillón, hablar de lo que se habla, no hablar de tus propios móviles, hablar del tiempo para llenar silencios (compartir silencios es tan preciado para mi como compartir un dialogo simple o profundo –véalo como usted quiera-).

Puedes dejar, que te inunden de malas noticias (acaso no hay buenas? –deberían llamarse “malanoticeros” en lugar de “informativos o noticieros”-), puedes comer porquerías y dar un discurso de calorías, puedes dejar que La Serenésima y otros te bombardeen con los bigotes de pancho Ibáñez convenciéndote que necesitas un yogurt por cada necesidad vital que encontramos en los alimentos, dejar que te convenzan de que cada porquería que compres en el kiosco está recomendado por la asociación argentina de no se que pavada, que si sos mamá te desentenderás de los nutrientes de tu hijo dándole un danonino o que hasta dándole un Kinder sorpresa (si, es asi la publicidad) contribuís con la porción de leche necesaria… bla bla.

Puedes optar, que te invadan con modas, con opiniones de moda, inyectándote una dosis de anestesia, imponiendo sugestión con cara de humor. Podrás optar de qué hablar esta semana, o bien, hablar de dengue, gripe o inseguridad depende el tema de turno.

Puedes optar por no informarte y esconderte tras la puerta.

Puedes mirar t.v, comer yogourt, hablar de lo que te hablen, opinar a la moda, reenviar mails con chicos buscados que jamás sabrás si en verdad se perdieron (vamos, “chico perdido en La Plata” con un speech “Ayúdame a encontrar a mi niño”), podrás decir “que dios me perdone pero hay que matarlos ahora que son chicos”, y no entender que no hay perdón ante una sociedad que voltea, sorda, ante quienes debieron cuidarlos (o acaso no te diste cuenta que las noticias de “abuso de menores” pasan como estornudo ante la noticia de “menor mató para robar”?), zambullirte en problemas que no están a tu alcance, darle una moneda al pibe que te pide entendiendo que así tu buena acción del día está realizada…

Pero también puedes optar por una lectura entre líneas. Salir a buscar una buena combinación de inquietudes que te salen del corazón y de tu razón para hacer fuerte tu territorio, fuerte para que nadie lo bombardee.

Puede que así el viento erosione formas más visibles del sentido de la vida.
Puedes hacerlo.

ceci
2009

23 de junio de 2009

reflexiones en cautiverio. I

I
Algún día pordré contarle a mis nietos que presuntamente fui víctima de la guerra biológica de finales de la primera década del Nuevo Milenio.

II
Ignorante no es el que no sabe. Más bien el que tiene acceso a la información y así y todo no sabe.

III
Un pecado mortal es quedarse con lo que te anuncian por T.V.

IV
...
He escuchado tantas cosas, he observado tanto, Charly. En este tiempo he descubierto que casi toda la gente es igual, se comporta igual (salvo excepciones, esas excepciones son algunas de las que por fortuna yo he elegido a mi lado).
...
(Abril 2006)

V
Yo me río.

VI
Próximamente: "historia de amor entre dos barbirjos", "la vida contada por un barbijo", "Guía util la confección de ropa con barbijos para el psicotico", "Mas de 10000 recetas para cocinar con barbijo", "los barbijos paranoicos", "la CNN y los barbijos", "los 10 tips para reconocer un barbijo amigo", "la extraña relacion entre los barbijos y el campo"...entre otros


ceci
junio 2009

20 de mayo de 2009

Los avances.





Entre Berni y Munch, esta vez ganó Munch.
Tiempo: 3 hs.

Bastidor: 25 pesos.
Oleos x 5: 40 pesos aprox.
Pinceles: promediando 8 pesos c/u
Aguarrás: 7 pesos.
Pintar descalza mirando Canal Encuentro, no tiene precio.

ceci

17 de mayo de 2009

Mi pulmón .

GUITARRA NEGRA
A. Zitarrosa.

3 de mayo de 2009

Pa´l mismo lado.

Qué suerte que estamos locos,
qué suerte la nuestra.

Qué suerte que estamos locos,
y que nuestra locura vaya pa´l mismo lado.

Ah mirá,
vó decías:
qué suerte, qué suerte.

Qué suerte que estamos locos,
qué suerte la nuestra.

Qué suerte que estamos locos.
Y suerte que somos dos,
bailando por el mismo boulevard
armado de rastis y caramelos.

Qué suerte que estamos locos,
qué suerte la nuestra.

Y cuando digo suerte,
Digo qué suerte!
Por tan afortunados,
por tan privilegiados.

Y suerte que somos dos,
bailando bajo las risas
de las risas de un descostillado pierrot
y la melodía que se encendió de domingo.

Ah mirá,
vó decías:
qué suerte, qué suerte.

Qué suerte que estamos locos,
y que nuestra locura vaya pa´l mismo lado.

Qué suerte la nuestra.


ceci
mayo2009

1 de mayo de 2009

Murgero Oriental





http://www.youtube.com/watch?v=QwBnf3l1pIc

cholulísima.
para no variar.

12 de abril de 2009

Barrio Chino I.



Buscando comprar una big clamp.
En el barrio chino hay de todo.

Baratito, copado y pintoresco.

ceci

10 de abril de 2009

Diez de abril.

Palparé, por siempre, cada diez de abril.

Cada abril, cada uno.

Cada abrazo vivo en el recuerdo, cada abrazo ausente cuando se entibia el café.

Palparé, por siempre, tus manos, tus delicias, tus buñuelos de domingo al atardecer.

Tus dudas, pero más bien tus certezas de bella mujer.

Tu piel siempre joven, caricia eterna.

Palparé, por siempre, los rincones de la casa, tan tuyos, cada afiche, cada retazo de mí.

Palparé, por siempre, la fuerza que me has contagiado, tu mirada firme y con convicción.

Palparé, por siempre, el orgullo que implica jamás rendirse, cada vez que sueño tus ojos.

Palparé, por siempre, nuestra vida, tu hermosa vida.

Palparé, por siempre, cada abril de otoño sin otoño, como hoy, con sesenta abriles cayendo lentamente de los árboles, tristes, por habernos quedado sin tí.

ceci
10abr09

29 de marzo de 2009

No hace tanto.

No hace tanto que recorría pasos cromáticos,
entre amarillos y verdes,
soñando días de pigmentos azules.
Y noches también.

No hace tanto que te buscaba
en infinitas orillas,
en infinitas voces.

No hace tanto se derrumbaron nuestros castillos de arena
Y construimos una casa llena discos, libros y colgantes;
de música, guitarras que siguen tocando,
de candombe y de febrero,
Inmersa en el aroma a caracolas del mar
que custodia nuestro río.

No hace tanto que te conocí,
sin embargo, veo las horas aun más azules que el azul que soñé.
Y, ¿sabes? Hoy me siento un poco más grande.
Será que también hoy, somos un poco más uruguayos.


Ceci
29marzo2009

22 de marzo de 2009

Desfenestremos a esta farsa I





El peaje Hudson está en Plátanos.
Si, asi de claro.
Hudson suena top, tiene glamour.
Plátanos te da risa, la broma se vuelve fácil y tus conjeturas te llevan a dudar de la serierdad de la gente que vive o ha vivido allí.
¡En donde? ´Si, escuchaste bien, Plátanos.
"Besos Brujos", la película protagonizada por Libertad Lamarque: googlealo, buscalo en youtube, en yahoo, o en algun VHS, o en donde sea. Se filmó allí, en las aguas limpias de antaño del arroyo Las Conchitas, en Plátanos.
Volvete a reir.
Aquí dejo mi testimonio fotográfico, las torres de alta tensión del costado del arroyo, en Plátanos, a metros del peaje mal llamado.
Llamemos las cosas por su nombre.
Te podrás reir, pero un domingo como hoy, salió a la luz una gran verdad.
Podrás, podrás... pero ten en cuenta que tenés el privilegio de decir que conociste a alguien que vivió en Plátanos.
Allí, donde pasas por el peaje.

Ceci
Marzo, otoñito del 2009

15 de marzo de 2009

Escribir sin escribir.

Quiero escribir un poema,
pero soy - por estos días - tan feliz
que temo arruinarlo todo.

La explosión que guardo debajo de mi piel,
se transforma revolución para mi risa,
y de tan justa – por estos días- que es la felicidad,
laten - sin fin - mis ganas de llorar.

La dosis justa,
la gota de transparencia que bebo de ti;
las ganas, la lluvia estival,
el abrazo – lento y sutil- que aparece inesperado.

La mirada con pupilas desnudas,
sin respuestas,
porque no hubieron preguntas.
El contacto de una guitarra,
que quizás se rompe,
pero Jaime – maestro – sigue cantando,
sigue cantando.

El silencio, la risa, la piel,
la semicorchea que dio el detalle impecable
al aire desde que comenzamos a bailar,
a cantar, a bailar y a cantar.

La explosión que guardo debajo de mi piel,
se dibuja – esta vez – con colores de melodías
que nos conmueven,
con abrazos que creímos perdidos.

Nada se pierde me han dicho alguna vez.
Quizás se transforma en una flor,
y con su aroma inundará el aire
y así también las calles que nos verán caminar.

Quise escribir un poema,
pero soy - sobretodo en estos días- tan torpe
que temo escribir sin escribir.


ceci

24 de enero de 2009

La Buena Suerte (I)

Dicen que la buena suerte hay que buscarla, poniendo actitud, también dicen que no, que hay que hacerse la desinteresada y la buena suerte te busca. En fin, lo que me plantearía es a qué llamamos buena suerte. Puede que muchas cosas ya hayan tomado su sabor relativo hace rato.

En fin, hoy quisiera hacer un alto, una pavada tal vez que merece un análisis, o bien un repaso.

Es que yo digo que estoy loca, pero jurote que esto me pasa a mí. Estoy predispuesta a que la buena suerte me encuentra siempre. ¿será?

Bien, como Alertas Google es re botón (mucho más botón que facebook), omitiré nombres y demasiadas detalles en las referencias, ya que el fin es contar la anécdota y no exponer la vida propia y ajena.

(Igualmente, no creo que Gerardo Rozín esté desvelado por las noches por lo que escribí en Posta (ii) de él como periodista, o que Cristian Castro esté buscando nuevo manager.. en fin.)

Cuestión que hubo un viernes por la noche, que volvía de Aeroparque en taxi hasta la parada de micro allí frente al cinco estrellas. Me puse a esperar con mi superalijita y mientras (siempre mis ojos buscan poesía urbana) miraba y miraba para todos lados.

Mientras tanto pensaba que no me da miedo estar a esas horas esperando en la ciudad. Era casi la medianoche.

Al grano.

Resulta que una voz me dice “disculpame…” y me sobresalté.
Antes de seguir, el muchacho se disculpó por haberme asustado y me preguntó si tenía en mi poder algún pasaje de más para venderle porque los puestos estaban cerrados por el horario.

- Mirá que suerte que tenés. Justo tengo uno de más. – le dije. Y se lo vendí.

- Muchas gracias, me re salvaste. El otro dia le vendí uno a una viejita, y yo despues pensaba que ojalá me pase al revés algún día.- me dijo contento y aliviado por no tener que ir hasta la Terminal buscarlo.

- Viste, las buenas acciones siempre vuelven. – dije muy segura.

Sonrió.

Allí fue cuando me detuve petrificando mi yugular. Y luego pensé:“ceci, no empieces a limarla”.

Al menos no tan temprano. Porque viste que yo había hecho un pacto de no delirar tanto en público y solo testimoniar mis delirios (solo los finos ¿?) aquí. Pero bueno, vale el intento, vale la llamada de atención de mis ángeles “racionales y correctos” de la guarda.

Con el muchacho, por cierto muy simpático, charlamos todo el viaje y me contaba que es actor reparto en una obra de comedia musical en un very very important teatro de la calle corrientes. “Si, claro” pensaba yo, ya que no me preocupé tanto por si era verdad o mentira o que. Pero me caía bien conversar con el porque me hacia acordar a mi amigo Nacho, por su forma de hablar. Cuestión es que tal vez por agradecimiento, me ofreció dos invitaciones para que vaya con quien quiera a ver la obra teatral en la que actúa, en la calle Corrientes.

El jueves fui con Agustina. Fue una salida muy copada, entramos gratis a ver la obra, siendo que sale sesenta pesos cada una, para el público general. La comedia estuvo muy linda: había cuatro figuras muy conocidas del espectáculo como protagonistas, muy bien actuada, y entre los actores del elenco estaba el muchacho al que le vendí el pasaje de micro.

Es relativo decir que soy suertuda (como el gato de Alf), pero con seguridad te puedo decir que tuvimos una hermosa salida en una linda noche de verano, con Agus; que hace mucho no salíamos.
Y eso me hace ser muy afortunada.


ceci
ene09

23 de enero de 2009

Tus rimas.


Título del encuadre calamarezco: "Amo y odio tus rimas"
Diseño del encuadre calamarezco: quien escribe.
Fotografía: quien escribe.
Sitio: Habitación/hogar de quien escribe.



"... Puse precio a mi libertad/ y nadie quiso pagarlo/ te cambio tu corazón por el mío/ para mirarlo y mirarlo "

18 de enero de 2009

La Bodeguita.






ceci
09 (que impresión! buu 2009 )

17 de enero de 2009

Hoy digo: "gracias por volar conmigo"(*)

"No está mal
que bailes desnuda
sobre el agua del mar
si te quieres ver así.
...
Quién nos puede decir
qué es lo correcto,
para salir del tedio
destapa algún sueño."


(cuando podrás amar - Las Pelotas)



Habrás soñado alguna vez despegar tus pies del firmamento, ese que tantas veces te ha asaltado con la idea de no estar allí.
Habrás sabido lo que es soñar, reparar en la dulzura encontrada al escapar de las garras del dolor seco que causa el aire de la desdicha.
Habrás sido niña tal vez, apretando tus manos a las manos de los tiempos azules, que habrán de ser tu motor, tu vuelo, tus sueños; rozar el aire en lo alto.
Habrás empacado tus ropas y llevado en una maleta para esperar tu huída al mar.
Habrás soñado tanto, mi amor, que estallaste en lágrimas al ver el ancho río, que en lo alto no lo parecía tanto.
Habrás volado, si, como alguna vez lo imaginaste, lo soñaste, al saludar aviones desde niña en el fondo de tu casa, afortunada de haber vivido bajo una ruta aérea.
Habrás soñado tantos años que subías a un avión.
Habrás visto tu casa azul rodeada de diagonales, desde el cielo también azul.
El mar te esperó y allí mismo te esperó un abrazo en el aeropuerto, venido del mar.
Habrás espantado el fantasma de creer olvidar qué es un abrazo, porque por alguna extraña razón alguien decretó veda de abrazos de madre y abrazos amor y en protesta no volviste a abrazar a nadie más. Hasta hace un rato.
Sin embargo, habrás visto que la vida te juega con prendas extremistas, habrás visto.
Habrás sentido una rica canción, habrás notado que no está mal que bailes desnuda sobre el agua del mar.
Habrás tenido un viaje azul, con ruido a mar y sus caracolas, que se acercan y llenan de abrazos, y habrán venido, casi segura estoy, a compensar los sueños perdidos, a refrescar ilusiones olvidadas.
Habrás aprendido un poco mas; a rodearte de paciencia, a besar tu defectos para que se tomen un buen descanso.
Podrás amar, no se como, ni cuando, ni donde. Pero podrás.
Y sabrás, por primera vez en tu vida, lo que es volar.

Habrás sido tan felíz: Gracias por volar conmigo.



ceci,

enero 2009

(*)"gracias por volar conmigo" es el libro y obra teatral de Fernando Peña.

4 de enero de 2009

Foto II. (viseversa)

3 de enero de 2009

You May Say I'm a Dreamer...

Agosto 2007







Así me ven los libros.




ceci

Hidráulica.




ceci

Literatura.





“El universo (que otros llaman la Biblioteca) se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas. Desde cualquier hexágono se ven los pisos inferiores y superiores: interminablemente. La distribución de las galerías es invariable. Veinte anaqueles, a cinco largos anaqueles por lado, cubren todos los lados menos dos; su altura, que es la de los pisos, excede apenas la de un bibliotecario normal."
( "La biblioteca de Babel", J.L. Borges)

ceci

Ubicando al genio.




ceci

25 de diciembre de 2008

Las Maderitas.

Fuimos un árbol nacido en el medio del bosque.
Fuimos sostén, fuimos piso de parket.
Fuimos cambio y revolución,
una elección diferente a la hora de desaparecer.

Fuimos años felices,
largas horas al atardecer.
Fuimos edificios,
y la voz de tu madre al anochecer.
Fuimos estadios,
casitas, autopistas y puentes.
Fuimos el poema de tus planes
fielmente trazados sin querer.

Fuimos paciencia,
las piezas de imaginación.
Risas por juntarnos,
broncas de vernos caer.
Fuimos y seremos,
somos y estamos,
en tu recuerdo, tendidas en el patio
y debajo de la higuera.

Fuimos el color de tus manos de niño,
pintadas de aquella década
que nos miró desde el piso
para verte crecer.


ceci
25 diciembre 2008

18 de diciembre de 2008

Inclusión.

Te he visto,
paramnesia de tus ojos que me miran;
incrustadas luces de fuego vestidas de un hombre sin nombre.
Te he visto,
paramnesia del deseo, náufrago en la multitud.
Y así rememoro como era aquello,
el aire que se distingue de la rutina,
sospechoso de mi dicha al recordar.
Te he visto,
y de un precipicio llega a mis pies la dimensión de compartir.
Te he visto,
déjà vu cuando te hablo en francés.
Y me dan ganas de acomodar tu camisa,
de responderte con una sonrisa y darte cambio para el metro.
Te he visto,
Y recuerdo que me gusta
Y esto es lo que quiero.
Universo de la inclusión.
Digo sí, porque hoy te he visto.
Paramnesia de mis días,
que se enamoran de tu cuello,
de la forma de tus labios al concluir las ideas que me dices,
de los gestos con tus manos tan únicas,
fundidas en mi alma,
que veo en un hombre sin nombre,
al cruzar una calle cualquiera.



ceci

como de costumbre: recién salido del horno,
dic.2008

7 de diciembre de 2008

Mala.

Luego de bordar ideas recuperadas del viento, al abrir mis brazos, al callar mi alma. Luego de allí, parece que se han caído cosas, y al girar, todo parece quedar intacto.
Monté mi caballo con un destino incierto; duro y ligero su correr. Cuando ya estuve desierto adentro, me detuve, caminé algunos pasos, abrí mis brazos, de nuevo al viento y grité:
- Vengan hombrecitos, aquí estoy, ya sé de su misterio. -

Y sin embargo, sigo siendo mala para estas cosas. Una vez que comienzo a ver como se aleja tu espalda, ya entornada la puerta, yo sigo.
Sigo siendo mala para esperar tu regreso.


ceci.
2008

1 de diciembre de 2008

Qué será.

Que será del día,
sin la luz de tus ojos al despertar.
Que será del mundo,
que camina, sigue sigue,
sin ganas, sigue igual.

Que serán de las Santa Rita
y las rosas del jardín.
Que será del atardecer,
de la vereda y las rejas del portón
y ese espacio vacío, imapaciente
que has dejado, madre mía.

Que serán de mis ojos,
sin tu risa, sin tu risa.
Que serán de esos diez mil libros,
enumerados con tu puño y letra;
tan tuyos e impecables,
celosos de las paredes ausentes.

Que será de nuestros domingos,
sin la milonga y el candombe,
sin la alarma de tu voz,
sin el abrazo de tu alma.

Que será de mi poesía,
de este dolor en mi pecho
tajante cuando escribo,
Que será de la muerte,
que se sale con las suyas
aún cuando estamos vivos.

Que será de nosostros,
que será de los años,
que hoy mismo son cuatro,
tan largos y escandalosos,
en los que no te tengo.

Que serán de tus ojos,
enormes color de la miel.
Que será de los recuerdos,
motor de mi andar,
razón de mi vida.

ceci.

01/ dic. /2008

23 de noviembre de 2008

Episodios del sábado.


i.
Pensé mucho en la muerte y esas custiones tan cuestionadas ultimamente por mí. Sobretodo porque es noviembre. Sweet november.
ii.
Un nudo invade mi pecho y causa dolor.
iii.
Pero no, he sentido que esto era una cuestión de percibir señales.
iv.
No dejé de bailar y cantar.
v.
En un principio maldije no poder contarle a ella el dulce y rimbombante hecho de haber estado tan cerca de La Reina de la Teja, de Jaime Roos y de Falta y Resto, en aquellas ocasiones. Y tantas otras cosas más, largas de explicar. Y tan cerca de Agarrate Catalina y el Negro Rada esta vez.
He aquí, muchas de las cosas que fueron y son parte de su identidad.
Pero luego, me he dado cuenta que haber vivido cada uno de estos instantes inexplicables, son sus señales para seguir viviendo ella, tan sonriente, en mi memoria.
vi.
No dejé de bailar y cantar. Emocionante.
vii.
También lloré.
La murga me sorprendió con una canción de madre, emotiva por cierto, que nunca había escuchado. Con una voz impecable uno de sus integrantes la cantó... No recuerdo muy bien, pero decía algo así como " Y agradecer que pude disfrutar de tus mimos de budín y caramelo".
http://www.youtube.com/watch?v=9d8y4D78Ats
Rada cerró con la canción que más me gusta. La más emotiva.
Parece que el destino se puso nostalgioso y se empeñó en llamar a mis lágrimas.
No me queda mas tiempo se llama la canción. Me canté todo.
viii.
Al finalizar el concierto, he tenido la potra de tenerlo frente a mí.
- Negro, para vos, esto que dibujé.
Enlacé nuestras manos a través de una hoja de papel con el dibujo impreso. Tomó el dibujo, dulce conexión por una fracción de segundos.
Levantó la vista y sonrió.
- Graciamiga.
Asi fue como lo ví partir, fijando la vista en su simpleza y su mano apoderada del aquel dibujo.
ix.
Misión cumplida. Increíble.
x.
Ella estuvo allí presente; con sus brazos abiertos, sus manos acariciando el aire y su sonrisa al ritmo de la plena. De eso no hay duda.
xi.
Un día, con más calma lo contaré mejor.

ceci
vip.

15 de noviembre de 2008

Kevin querido, negro querido... allí estaré.

9 de noviembre de 2008

Tiempos azules.

Ya vendrán tiempos azules;
de heladeras llenas,
primeras marcas
y superhéroes.
Vendrán y se quedarán
los tan anhelados tiempos limpios;
de intersticios blancos
entre azulejos del comedor,
de cartas sin marcar
y profetas sin speech.

Ya vendrán tiempos azules,
libres de reglas e instrucciones,
sin refranes ni palabras prostituídas,
de vientos de la verdad.
Vendrán y se quedarán
tan queridos tiempos
que abrirán ventanas
tal vez incorrectas, fabulosas.
Y llegará el aire y azulados tiempos.

Ya vendrán tiempos azules,
de piruetas que decoran la sala,
de libros releídos,
de amantes puntuales.
Vendrán y se quedarán
tan divinos futuros pretéritos tiempos
de memoria selectiva echada en bolsa verde,
lista para reinventarse;
de notas con nuevas recetas
y nuevas formas de recordar,
Y vendrán tiempos de quererte así,
brillando sin filtros
como si fuesen tiempos azules.

Más azul.

ceci
dia 9, dulce noviembre.

2 de noviembre de 2008

Antepasados II.



Piel trigueña y ojos verdes.

.
Mi abuelo Ramón.
(1919-1970)

Mamá decía que su comienzo de cabello en V de su frente era del Che guevara y de mi hermano y que su perfil era tambien el mío.

.
francocharrúa.
.

Tal vez.
¿se dirá así?

19 de octubre de 2008

Je voudrais

Je voudrais penser...
Je voudrais une peinture, une silhouette òu port que la douleur qu'elle cherche à cacher mon essence.
Je voudrais, maintenant, arrêter avec les conséquences de cet art que la plaie.
Je voudrais savoir.
Je voudrais savoir que l'art est ici dans mes mains, et je vais prendre soin jusqu'à la fin de mon temps où je n'ai pas peur d'être moi.


clik ici :

http://lametaforanosemancha.blogspot.com/2006/10/non-mots.html


ceci

no sabia como linkear y le puse otra fecha, vio?

28 de septiembre de 2008

Pavimento


Hola, que tal.
Bueno, quería contarles sobre esta foto.
El año mil novecientos noventa y tres fue un año de muchos proyectos, donde ya estábamos llegando a la etapa final de un trazado de pavimentos por doquier. Entre planos y risas llegó el día de pasar la máquina.
Sí, yo tenía casi ocho años. Bueno, me había graduado hace poco tiempo de ingeniera civil. Este era mi primer proyecto y era toda una emoción vivida junto a mi co-equiper el Ing. Segovia. Esta foto la sacamos en septiembre.
Cuando me recibí quería que mi hermana me regale un casco blanco, pero no consiguió extra small. El sol casi quería caer en la tarde, los muchachos ya estaban cansados, pero dimos la orden de que sea ese día, ya que el pronóstico del clima no era bueno.
Ahora miramos con mi hermana esta foto y nos morimos de risa. Ella me explicaba matemáticas para el curso de ingreso, me retaba hasta el hartazgo cuando pasaba de miembro sin cambiar el signo, o cuando fallaba al dibujar las asíntotas. Ella ahora tiene casi veintisiete y está terminando la carrera de ingeniería.
Recuerdo que a mediados de octubre se inauguró, un sábado de mucha lluvia. Vino el intendente y en un garage amplio entraron todos los vecinos de las calles involucradas.
Estaba lleno de niños con sus padres que se acercaban a felicitarme. Había tortas decoradas sobre una enorme mesa dispuestas como el barrio, donde cada pastel era una manzana que intervenía en el pavimento.
Otro dia les comentaré acerca de la foto que me saqué al lado del intendente al cortar la cinta.
Ahora que tengo casi veintitrés años, quince de carrera profesional, ya tengo ganas de largar esta vida de adulta y jugar a ser niña.


ceci
2008

23 de septiembre de 2008

Llegó la primavera

Llegó la primavera,
mientras la ardiente madrugada
se descomponía con la luz del día,
mientras te deslumbraba mi vestido de flores,
mientras llegaba la primavera.

Llegó la primavera.
Y olvidé mi edad y mi nombre,
pues no así las marcas dejadas en tu cuello,
de aquellas primaveras.
Y olvidé mi edad, otra vez,
y así bailamos de risas.

Llegó la primavera,
y mis ojos laten por explotar de llanto,
por estas sonrisas que me regala tu inocencia,
tus triunfantes batallas contra el olvido.

Llegó la primavera,
soñadas meriendas, citas de Maquiavelo,
y recuerdos del primer amor;
me desnudo ante ti,
pues, con un ensordecedor grito de mis manos,
me atrevo a decir que llegó la primavera.


ceci
23/sept/2008

14 de septiembre de 2008

Mil sueños.

Que me sale una canción cursi. Que escucho melodías con palabras bonitas, que se juntan para brillar de dulzura y luego se dispersan y vibran en mí cual si fueran inmigrantes de proyectos presuntamente volátiles y elevados.

Y contemplo aun más estas ganas de no se qué, estallo en la brisa de vísperas de atardeceres que imaginé por imaginar, no como posibilidad de contemplarlo, me hechiza esta risa que se escapa sin saber que estaba atrapada en mi dentadura. Transito las calles y me detengo a saludar a los perros, síndrome de la nostalgia que trae el recuerdo de mi can, mas ellos desvían su mirada triste en el cielo creyendo mirarme, como sabiendo de mi amor interesado y sigo mi marcha.

Hace unos cuantos días que sonrío por los codos, por mis pestañas,por mis uñas, por mis hombros y mis pechos, por demás.

Y luego, cuando llega el momento en que la tarde y la ciudad me conceden el instante de comtemplar esas fugaces delicias sensoriales que emana su presencia y capta mi piel, tan hombre, tanto que me pierdo en sus ojos, esos que quizá hasta ni miro, esos que esquivo por temor a que alguna señal particularmente destructora de rutinas enamoradas se sospeche demasiada, y así dejo caer la cansada tarde.

Si supiera los esfuerzos sobrenaturales que sobrevuelo despierta, que planeo desde esta vida sin vida, sin su presunto calor de abrazo, para pasar inadvertida la impaciencia de estos días. Si supiera de mis torpezas. Si supiera el pretexto que armo para mirar aun más y sin embargo no miro.

Abordaremos este proyecto de querernos sin querer, de mantener el aire divino, de frescuras que dan risas, de momentos que no pasan cuando en verdad están suspendidos en el brillo del camino que nos une, haciéndoles falta de nuestro aire, de palabras que no hacen falta buscarlas, de nosotros.

Que me salen palabras cursis, tal vez necesarias.

Y mañana vendrá a buscarme: sueño el día que el móvil de su llegada nos pertenezca.

Sueño con él, con su cuerpo como abrigo de mis noches, con sus ojos grandes y sus lentas pestañas en las que me sumerjo en silencio; soñando, en murmullos de mi sentir, que él me dará mil sueños...



ceci

sept. 2008

31 de agosto de 2008

poema para mi amiga mas amiga del mundo.


No sabíamos ni hablar
y sin embargo, nos tomamos de la mano.
Aprendimos a llorar, a hablar, correr y jugar;
sobretodo a hacer tan nuestras
aquellas aventuras.

No teníamos ni teléfono,
y sin embargo, nunca nos perdimos.
Volvíamos con la caída del sol:
luz de colores de nuestras vidas;
meriendas y tostadas saboreadas
con sonrisas agitadas de tanto andar.

Hacíamos de una higuera una nave espacial;
de una mañana un manantial;
de tu casa de muñecas,
de tu conejo Punchi,
de tus lápices, del pasto fresco,
de la vereda sin rejas,
del galpón, de la plaza del barrio,
de nuestros cumpleaños,
tantos cumpleaños,
todo un mundo de recuerdos
que hacen de mi vida tu fuerte abrazo.

Un castillo de ilusión crecía
cuando a mis oídos arribaban
los pasos de un viejo Citroen,
la esperanza de tu llegada a casa
en aquellos años ochenta;
hoy un grito al sol, que hoy ilumina
el verde prado de Vittorio Veneto.

Logramos burlarnos de la distancia,
haciéndola más que un sustantivo abstracto,
una palabra sin sentido.
Hiciste de tu mano,
el pilar que encontramos al caer.
Hicimos de nuestros sueños,
la esperanza de abrazos en París.

Ojos de cielo, dulce Daniela,
hoy te escribo un poema,
Para que lo leas allí,
al otro lado del mundo,
del otro lado del mar.

Aunque sin embargo,
siempre has estado tan tan cerca,
con tu voz, con tu risa,
que no existen kilómetros que me hagan dar cuenta
las horas sin vos a mi lado.


ceci
20/7/2008

24 de agosto de 2008

Cadena.

Lo dijo inconciente, mientras despertaba, pero no pudo escucharse del todo lo que dijo. Pero bien, una niña lo escuchó desde el otro asiento. Tras unos cuantos años, la niña, que ya no era niña, escribió una carta de amor y despedida e incluyó entre las palabras escritas, lo que su memoria rescató de aquel recuerdo de palabras, que en ese entonces eran solo palabras, porque poco su edad la dejaba entender y no sé por qué razón quedaron vibrando en sus oídos, y las escribió como argumentos de magia de noche azul. Y dejó su casa, partió demasiado ligero y dejó sus cartas sin haberlas enviado. La nueva inquilina la encontró, la leyó y releyó.

Porque hay palabras, escasas palabras que engloban ideas de dulce sentir, se adhirieron al capullo de un diente de león esparcido por el cielo, luego del suspiro que produjo la revenida de las palabras, mas que palabras, aquella idea a su memoria. Y sus partes volaron, viajaron lejos y se fueron perdiendo, y solo una quedó, la que guardó el brillo del suspiro de aquellas palabras; y un día de tempestad, reposó sucia y cansada en aquella antigua ventana que un día te contaré.

Estaba allí, sentado en el sofá y fumando un cigarro, el abuelo de Marina. Vio tras su ventana, y su rostro tuvo un sentir diferente, como si le hubiesen hablado a través de los cristales. Era eso, más que seguro, las palabras que llegaron hasta allí. Los sábados por la tarde Marina pasa por allí a visitarlo, esta vez no fue la excepción. Y ella notó en sus ojos, en su hablar un mensaje claro, palabras dulces, de viejo viento.

Y como ella se dedica a la fotografía, todo el tiempo de su trabajo observa detalles, detalles que encontró en el rostro de la última foto de su abuelo, que sin querer atrajeron a esas palabras. Y las escribió. No sé el motivo, pero las escribió. Y en el asiento quedaron las fragancias de su piel y un papel que decía aquello que había viajado hasta su sentir y lo hizo visible, decía tanto.

Pero como la rutina de lo urgente, encandila el brillo de lo importante; también para aquellas personas que suelen recorrer las delicias de colocar sus pies en otra dimensión, el papel se escurrió en un desorden limitado por la crueldad de los pendientes.

En un pasillo invisible lo encontró otra persona, sospecho. Deslumbrada, después de un tiempo, lo tatuó en su hombro.
Y así, con inconciente crueldad, le cortó las alas a las palabras, que bien no son nada sin nuestro sentir, que no dicen si no quieres escuchar, que no se escuchan, si no las dejas volar.


ceci
Agosto 2008

16 de agosto de 2008

Mi pulmón: Trepo por tu recuerdo como una enredadera...




su versión

La retirada.


Falta y Resto: 14/agosto/2008. Teatro Gran Rex


Entre la nube de pintados chiquilines,
vió la sonrisa que enviaba una princesa,
entre los rostros de mezclados colorines,
dudó si era para él la gentileza.


Jaime Roos Colombina



.
.
Sabes que hay instantes de esos que creí haber perdido, sin embargo, desde el alma, desde el arte se hacen presentes y vemos, sentimos que suenan palmas, voces conocidas, estruendos de alegría, brillar colores y el teatro se convierte en calles, de aquel Montevideo, legendarios febreros que me contaban.

Y sin embargo, puedes verme caer lágrimas, dulces lágrimas densas, aliviadas de desatar ese nudo en el pecho que me advierte que este instante es mágicamente de alegría, tiernamente rimbombante, por nuestra sangre, por este río, nuestro río que no deja de correr y refresca de orillas hermanas nuestra memoria; y te vuelvo a decir que puedes verme, puedes verme largas e inevitables lágrimas densas de emoción de ver allí, sonriendo, acariciando el aire al compás de tres movimientos de percusión; con tantas voces que llenan de madre esta noche.

Y sin embargo, seguí llorando de alegría y de tristeza por añorar tanto aquellos abrazos.

Dejé de creer en las fronteras, más bien creo en las banderas, y decir, gritarle al viento su recuerdo, el motor de mi camino, siempre será mi bandera.


Ceci
Agosto 2008

Allí.

La Retirada.

9 de agosto de 2008

No me canso

No me canso de tus noches con de los edificios iluminados, del frío si hay abrazos y de las chicharras en verano. No me canso de esperar para cruzar, de enviar cartas, de peinarte las cejas, de saber que no estamos solos. No me canso de los marcos sin puertas, de la miel de tus ojos, de Montevideo y sus candombes. No me canso de tu sonrisa en tímidas cuotas, de los rincones, de las perspectivas abrazadas a poemas, de tus dientes blancos. No me canso de decir, del cambio permanente, de lo perdido si hay recuerdos, de gritar "por fin" aunque no sea el fin y de que regreses.
No me canso de amarte, de dibujarte momentos uniendo con líneas las estrellas que me guían, de cantar por las calles, de recordarte siempre de que no me canso.

ce.
Jul/2008

3 de agosto de 2008

Spaguetti.

Era muy temprano y llovía.
El había viajado muchos kilómetros durante la tardenoche anterior, en su nueva camioneta, para poder verse sólo unas pocas y mágicas (¿existe tal vez otra palabra para describir aquel momento?) horas.
Era así como se iba despidiendo un verano de fuego y de magia; sí, mucha magia.
Con su arribo, él removía el brillo de la ciudad, para brillar aún más. El conversar de ambos era como ver la serenidad del paso de los años en sus ojos brillantes, pudiendo así, entre abrazos y sábanas, contemplar el mundo, llegar a la simpleza de tenerse allí: un escenario y dos almas que han clavado sus espadas dispuestas a volar. Y la lluvia, claro está.
El le preguntó a ella si le gustaba remontar barriletes.
Con toda firmeza, pero en voz baja le contestó que sí.
-¿Y cómo sabés?.¿hace cuánto que no remontás un barrilete?
-Hace quince años, seguro. Me encantaba, íbamos con los chicos de la escuela a remontarlos.- le contestó ella.
-Entonces, no sabés si te gusta.
Lo miró de reojo con una sonrisa leve, pícara y lamentada de darle la razón.
-¿Y a vos?
- Uy, yo hace mucho más de quince años que no remonto un barrilete.

-"Remontar el barrilete en esta tempestad, sólo hará entender que ayer no es hoy; que hoy es hoy y que no soy actor de lo que fui." – tararearon, a la par, por lo bajo y sin mirarse.
- "no soy actor de lo que fuí", qué buena frase. – pensó él en voz alta.
- Es re linda esa canción.
Cerraron sus ojos y siguieron durmiendo con el estallido de copiosas perlas azules sobre el cristal de la ventana como canción de cuna, con sus brazos como cintas entrelazando sus cuerpos; porque, aquella vez, la lluvia amenazaba con perdurar durante toda la estival mañana.


Ceci



(texto bosquejado hace mucho y remendado en agosto de 2008)

31 de julio de 2008

Cuando llueva.

Te extrañaré cuando llueva,
Te veré en la insistencia de merodeos en mi alma,
Recordaré las certezas dejadas en tu cuello,
Estaré afligida, ignorando coordenadas.

Te extrañaré cuando llueva,
Quizá la tarde se exceda de intensidades,
De horas y minutos en demasía,
De copiosos estallidos de perlas sobre mi ventana.

Te extrañaré cuando llueva,
veré al viento esfumar un diente de león de olvido,
En los verdosos árboles tristes,
colgando las húmedas hojas de tu llanto.

Te extrañaré cuando llueva,
Tendré en mi mente tus ojos sabios,
Sabios y claros como libro abierto,
como versos sin espalda.

Te extrañaré cuando llueva,
Y si multitudes de nomeolvides se anunciaran en mi sala,
aunque adosados a relámpagos de hielo,
Rogaré por siempre, por tu recuerdo,
rogaré que siga lloviendo.


Ceci .



31 de Julio 2008

14 de julio de 2008

Balada para Nicolás

Elegante y liviano vas.
¿Qué quieres de mí Nicolás?
Con tu risa en la portada del mundo,
Siempre estás aquí y allá
¿Dónde estás?

Sabes hablar, sabes buscar.
¿Me explicas qué es una frontera,
si es que las hay?
Oh, tu risa Nicolás.
A tu oído te deben cantar.

Nicolás, Nicolás,
Pero pareces no tener memoria
pareces no saber de historia
y te susurro
¿Será posible entonces?

Lo que sabes de fortaleza,
Lo sabes de pobreza,
Es la vida, es la vida.
¿Cómo llego hoy a Les Champs Elyseés
Nicolás?

¿No será que buscas que Francia
te devuelva a Napoleón?
Me han dicho que nuestras vidas
no valen gran cosa

Elegante y villano vas,
Nicolás, sonriente Nicolás.

Aquí o allá, allá o aquí
Nicolás Sarkozy.




ceci.
Julio 2008








"¿Será posible entonces?"
"Me han dicho que nuestras vidas
no valen gran cosa
"
(Carla Bruni - Quelqu'un m'a dit)

9 de julio de 2008

Soñado IV

Recluto cajas, guardo adornos, libros, carpetas, cartas, pequeños papeles que inundan de belleza mi corazón al releerlos, partituras, las gruyas de un viejo amigo, las notitas traspasadas por los bancos de escuela, las tarjetas de quince; tantas cosas.
Al repasarlos vuelvo atrás, viajo en el tiempo con mi De Lorean imaginario hasta que vuelvo al presente embalando cajas, para llevarlas hacia otro lugar. Porque tienen un destino, una vida diferente, que vivirá de pie gracias a los recuerdos de la casa de mi infancia.
Me pregunto donde llevaré mis fantasías de rutina, mis esperanzas de encontrarte. Porque he pensado que estamos en tiempos en los que hemos dado una cuota de confianza a la casualidad, por así decirlo, y esperamos que este camino nos sorprenda con campanas que doblan y te llaman a mi lado. He pasado mi tiempo nutriéndome de esa esperanza, de volverte a ver por i-esima vez pero no así lo he hecho con las esperanzas de teléfonos que suenan y despertares sobresaltados, estallar de risas y despabilarse de esta siesta de soledades.
Temo perder esta fantasía que me has regalado con nuestra historia, con nuestro sincronismo, con nuestras coordenadas, con tus formas tan soñadas.
Y armo cajas, cierro maletas, abrazo recuerdos que solo yo los llevaré conmigo y dejo aquí asentada la despedida a una vieja rutina, a una vida difícil de definir, alegre de recordarla, sonriente de haberla vivido.
Hoy no muero, solo cambio de rumbo. Y como tan sentimental que soy, lo único que lamento es que no volveré a fantasear con un desliz en mi camino, un guiño del destino, nuestra mueca al olvido que nos hizo volver a cruzarnos tan soñados.
Doy gracias a tus zapatos, a la noche, a la ciudad, a nuestras vidas que han reservado un paréntesis del tiempo para estrecharnos en un encuentro desgarradamente soñado.
Y no lo supiste de mi boca; quizás distraída por tarareos de un vals de Strauss que brotaba de tu piel, olvidé decirlo.
Y me lamento, porque ya no pasaré ni cerca de aquella esquina, ni un viernes, ni otro día. Y gracias al desempeño casual de aquella esquina, otras se sintieron celosas y obligaron al destino a atraernos, en esta enome ciudad.
Me quedaré con el romanticismo de esta magia que siento, ni sabes, ni sé.
Te estaré recordando siempre.
Siempre.
Olvidé decirte. Estabas soñado.

ceci.2008

8 de julio de 2008

Sombrero de lana



Era un terrible poeta y tenía un sombrero de lana.
Sus manos parecían fuertes, escondedoras de exhibiciones que trae el aire de este frío, de este viento, refugiadas en sus bolsillos.
Era demoledora la impresión que me daba al tenerlo frente a mí, de conocer sus ojos hundidos como dos bellas depresiones de luz en su piel.
Sentí deseos de quedarme a vivir allí, frente a sus ojos.
No recuerdo si tenía barba, o tal vez una espalda refugiable.
Distraje mi atención en la concepción de sus palabras, en el tejido de sus versos, en el amor incomparable de su pecado mortal.
Decidimos que queda mucho lugar para escribir. Fue así como se me deslizaron las palabras de mis manos, como caídas de un puente que no rebalsa de firmeza, ni cerca está, donde uno a cada una de ellas en una pirueta imaginaria; nuestro pecado mortal.


ceci.

3 de julio de 2008

Acuérdate del año mil novecientos noventa y siete.





Acuérdate de aquel año . Acuérdate de que fuiste otro, de que fuimos otros, que nos miramos de lejos y nos regalamos sonrisas.

ceci

24 de junio de 2008

Amor demoledor.

Te amo porque levanto los brazos al despertar;
Mil lagañas, apenas con luz del sol,
que sutilmente se infiltra por la persiana
atacando nuestros cuerpos tendidos.
Miro y te miro,
Te puedo mirar.
Mis alas se secaron y vuelven a volar.

Te amo porque comenzamos el día
cantando The Cure por la carretera,
Bailando con sonrisas al compás de mis brazos,
Y bloqueas mis mandíbulas con un beso,
E invades mi éter de mañanas melodiosas

Te amo porque retrucas mis estupideces,
Juegas conmigo, ríes y lloras,
Reímos y lloramos.
Cómplice en las locuras,
Haces de una pequeña sutileza
una revolución.
Presencia demoledora y sueños en la oscuridad.

Te amo con ilusión tan blanca como tu bahía,
Nostalgia de una ciudad que no conocí,
¿Quién podrá reemplazar tus verdades?
“si no nos ponemos de acuerdo entre dos,
no podremos cambiar el mundo”.

Te amo porque sigues siendo un niño,
A pesar de que dejaste tus quince
en mil novecientos ochenta y nueve,
A pesar de que mi cuello de recuerdos te pertenece.

Te amo porque amar es desearte con impaciencia.
¿Te acuerdas que te dije?
Y de ti aprendí palabras,
de esa primera vez que te vi aprendí conceptos,
te amo, porque amar, hoy, para mí,
es encontrarte por las mañanas
en acordes de Friday I'm in love.



Ceci.

20 de junio de 2008

El Rey

Una larga siesta ha terminado,
Se sienta y respira profundo.
Hoy, decide despertar para siempre.
Romperá su silencio y nos contará.

No está el Rey, aun no ha llegado.
Pero llegará en cualquier momento,
acomodará su trono en dirección al televisor
y disfrutará tranquilo de su refresco
y de las nociticas CNN.
Bien lejos, muy tranquilo.
Mientras ellos simularán que tienden sus camas.

Sus peones son su orgullo para el brindis de las fiestas,
enormes herejes si desean avanzar el juego,
“No descuiden al Rey”
No deben continuar.

El Rey ha trabajado, se ha privado de viajes,
ha dejado todo por ellos,
para llegar a Rey.
Y ellos deben pagar por eso.
"lavadme el vaso. ¿qué hiciste de comer?"
El Rey, simpático Rey,
Se enferma si ellos han logrado algo propio,
exige administrarlo, porque es el Rey
Trabajan, estudian y en sus tiempos libres
deben limpiar el castillo.
“¿no tenéis tiempos libres?.
Pues levántate más temprano.”
Dice el Rey.

Ejemplar fuera de las paredes
que rodean el castillo
Vende una grata imagen en el pueblo,
muchos lo admiran: Viva el Rey!

El Rey, holgazán e insensible.
Con razones que reinan de incoherencia
protesta el Rey.
Con soluciones que reinan de violencia
ejecuta el Rey.
Patria potestad de olvido,
Contradices o verás su puño.
Un solo muerto hace al asesino,
No condenamos por cantidad,
querido Rey.
¿Por qué nos has lastimado Rey?
"tus reproches son ingratos,
nunca te faltó de comer"

Rey, nuestra memoria es tu condena,
Romper este silencio
que se ha transformado en cómplice
de peones que recién despiertan
y de sociedades enfermas.

Me ilusiono con que avanzarán nuestras esperanzas,
unidas con tu memoria y con la mía,
para que triunfe nuestra gran verdad
y de una vez por todas
podamos jaquear al cobarde Rey.


ceci 2008

nota: a la referencia que hago en estas líneas le dí una forma, pero en verdad condeno todas la formas de violencia doméstica

15 de junio de 2008

Un día diferente, una ciudad diferente.



...
Y así tantas cosas pasan los domingos, cuando la ciudad es ciudad, los aires son buenos como su nombre, las calles aflojan sus zapatos apretados; observo una ciudad decidida a mostrar aquello que no muestra en la semana y se ríe conmigo de los lunes, como dijo Neruda, que arden como el petróleo.

ceci
2008

13 de junio de 2008

Ahora

Ahora, que sé que no hay verdades detrás de ti,
que aquello que me llevo como cierto
es nuestro tiempo juntos vivido;
de caricias antes de la siesta,
luego del sol como consecuencia de una larga lluvia.

Ahora, que respiro brisas de viejos amores,
que aquello que conozco sobre tu cuerpo y sus bondades
lo importé al tocarte;
intensamente, con suavidad,
con ganas, con ilusión;
con mis brazos abiertos, con mis brazos cerrados,
preocupados, inciertos;
siempre con la tímida redondez de las yemas de mis dedos
emanando el fuego que encendías,
ardiendo para una noche más de amor,
de bellas melodías.
¿las recuerdas?

Ahora que Poeta y Aldeano está de moda
en las cartillas de los lugares que frecuento,
y me lleno de nostalgia de aquellos largos ratos,
noches de corazones ejecutados;
ahora, que capto nuestros silencios,
veo allí las tardes de verano que salía a buscarte;
que añoro aquel día que llegaste a casa,
con el alma rota de amores que te han dejado,
solo y dispuesto a mí.

Ahora que llegamos a acostumbrarnos,
a mimarnos de a ratos,
a armar esculturas sonoras contigo.
Ahora, que me detengo y te pegas a mi alma,
aunque por un tiempo hayamos callado.

Ahora que no te digo adiós,
aunque hayan pasado los años;
de cuando recordábamos con nuestro impulso
los tiempos del Romanticismo:
empapados de bohemia
de aquel incomprendido que supe comprender.
Ahora que vuelvo a hacer el amor contigo,
ahora, que lo más importante es que sonrío
porque nunca, nunca jamás olvidé;
que repaso mis bemoles,
ahora que es ahora.

Ahora, quiero volver a encontrarte,
jugar, como cuando niña, a ser grande,
y divertirme en esos instantes que suelo ser yo,
de pies descalzos, de almas desnudas,
de ojos con brillo, de ventanas inmensas,
de compases e instantes soñados.
Al menos breve en mi jornada,
quiero que estemos juntos, otra vez.
Te regalo un costoso arpegio,
mejor dicho un improvisado poema
como esos cuando mis meñiques apenas llegan.

Más que un gran amigo, mi mejor amante,
mi dulce verdad: firme allí siempre estarás.
Pues, nunca te diré adiós;
a tí, mi querido piano.


ceci 2008

Adiós al piano es una obra de Ludwig van Beethoven, precursor del Romanticismo en la música en Europa.
Poeta y Aldeano es una obertura de Franz von Suppé.

10 de junio de 2008

Te juego un partido de ajedrez en medio de la calle.




Sentados como chinos, bajo un tímido sol estaremos,
cuando los días ya no ardan como el petróleo.
Te exijo una razón sensata o insensata,
solo una razón, para no tomar todos tus libros,
tus penas y bagages,
y escaparte conmigo por esta vez.
Y de no tenerla,
de haberla extraviado en la oscuridad,
pues lo presiento probable,
déjame decirte.
Te pido en palabras que nadie sabe que están aquí,
y no espero.
¿Quién escuchará mis cansadas súplicas al maldito tiempo?
Mientras llega el día,
me sentaré en este cordón que espera,
sin querer, pero allí vive;
y completaré anagramas
con palabras que no diremos,
y empezaré a entender esas razones
que el viento no quiso saber.

Pero sin embargo,
aún no comprendo qué haces todavía allí,
sentado junto a los cristales de tu ventana,
fantaseando sin fantasías,
queriendo sin querer,
soñando sin sueños
que me vienes a buscar.
Deja las toneladas de excusas en el balcón,
que al interperie se las llevará la brisa de Junio,
archiva los temores en baúles añejos,
que luego arrojarás al precipicio
y corre;
baja esas escaleras caracol
con ligereza de liebre y ven aquí;
que el asfalto, sin ti,
se está empezando a enfriar.
Fumarás un cigarro de chocolate,
escucharemos una canción desde el amanecer.

Ven, pues ya entendí la picardía de este juego.
Ven, nos espera un partido de ajedrez,
aquí, sentados, en medio de la calle.

ceci
jun.08

7 de junio de 2008

Foto.

4 de junio de 2008

Cuatro de Junio

No lo creo todavía* estás llegando a mi lado* y la noche es un puñado* de estrellas y de alegría* palpo gusto escucho y veo* tu rostro tu paso largo* tus manos y sin embargo* todavía no lo creo.* Tu regreso tiene tanto* que ver contigo y conmigo* que por cábala lo digo* y por las dudas lo canto* nadie nunca te reemplaza* y las cosas más triviales* se vuelven fundamentales* porque estás llegando a casa.* Sin embargo todavía* dudo de esta buena suerte* porque el cielo de tenerte* me parece fantasía.* Pero venís y es seguro* y venís con tu mirada* y por eso tu llegada* hace mágico el futuro* Y aunque no siempre he entendido* mis culpas y mis fracasos* en cambio sé que en tus brazos* el mundo tiene sentido.*y si beso la osadía* y el misterio de tus labios* no habrá dudas ni resabios* te querré más todavía. (Todavía, Mario Benedetti)

Ya las conté, hoy por la mañana, y son treinta primaveras que han pasado.

A pesar de mis veintiséis, yo sí vivía, tú sabes.

Sabes que si perteneces a los sueños de alguien, aunque no respires el aire de este mundo, nunca jamás has muerto o vives aunque todavía no hayas nacido. Y yo, sí te puedo contar, porque viví en los sueños de una niña que jugaba en los años cincuenta, mientras los pescadores miraban el horizonte, con las blancas arenas a orillas de las costas hermanas, allí donde los vientos vinieron a caer como brisa que erizó nuestras mestizas pieles e hicieron vibrar los dormidos tambores.

He aquí que te vengo a recordar, con simples palabras que nunca devolverán el fuego de tus ojos, el calor de tus abrazos cuando te veía volver por la calle de casa.

Viniste en un barco cargado de esperanzas, con la misión de conservar tus sueños que corrían peligro si salían a caminar por las calles de Barrio Sur, y más aún si los echabas a bailar al compás de los negros.

Y pisaste el barrio de Mataderos, y dejamos atrás antiguos errores.

A veces creo lograr responderme cual fue la fuerza que te mantuvo de pie.

Un día hizo frío también aquí. Había gritos en el silencio de la noche que no podíamos escuchar.

Pero nunca perdimos las esperanzas.

Era un domingo cuatro de junio, la gente caminaba silenciosa por una Buenos Aires teñida de color del cielo; se jugaba un mundial.

Vestías aquel sobretodo marrón, ¿recuerdas aquel que suelo usar?.

En una esquina de Primera Junta lo esperaste aquella tarde.

- ¿Ha visto usted que frío?

-...
- Espero volverlo a ver.

Y lo volviste a ver. De allí en adelante, durante todos los días de tu vida.



...

Brindo por el recuerdo de mi hermosa madre

Ceci,

04 de junio del 2008

31 de mayo de 2008

Señor informante:

¿Qué me informa usted cuando me dice que desgraciadamente el asalto comando se cobró una víctima fatal? ¿Qué es una víctima fatal? Una muerte, dos muertes en tal o cual tragedia, doscientos cincuenta en por el terremoto… ¿No ha pensado usted que sus noticias son injustas barras de hielo que paralizan las moléculas de la verdad?. ¿No cree usted que una víctima fatal, como usted dice, trae al menos varios puñados de corazones rotos? Familias rotas, familiares y amigos que ya no serán lo que fueron, que sus vidas cambiarán para siempre a raíz del manto de tristeza que deja la ausencia.

¿Qué me quiere decir cuando me dice que afortunadamente el accidente no cobró víctimas fatales y los heridos se están recuperando favorablemente? Creo que no pensó que el simple hecho de que circunstancias no esperadas que atentan contra la salud y la integridad de una persona, circunstancias que llevan a rozar un cuerpo, dañarlo y dejarlo con sus brazos pinchados en una triste sala de hospital, deja, le juro que sí, multitudes de almas que dejarán prendidas las luces esta noche; ojos llorozos que no dormirán, esperanzados de que mañana volverá a casa o de que todo aquello haya sido un terrible sueño.

¿Qué me informa cuando dice que el índice de indigencia bajó el uno por ciento? Ese uno por ciento, ¿cuenta el dolor en mi pecho cuando las perlitas de los ojos de un niño pierden su brillo al pasar a mi lado en el metro y yo no puedo ayudar a cambiar su mundo, al menos con lo que sus ojos me exigen?

¿Cuántas víctimas se lleva una guerra? ¿Cuántos lloraron?. ¿Cuántos lloran aún?.¿Cuántos gritaron buscando entre ruinas?

Usted podrá decir que estoy loca, que estoy exagerando, pero quizás si dejásemos de pensarnos como números que respiran o no respiran, y comenzáramos a vernos como seres sensibles que planteamos diferentes maneras de conteo, incluyendo almas y pueblos, corazones y razones, tendré la certeza de que algún día aprenderé a restar esa indiferencia que me invade en ocasiones, y así podré contar con mayor precisión nuestras esperanzas de un mundo mejor.


ceci 2008

23 de mayo de 2008

Soñado III

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.
(Pablo Neruda)


Oh!
Viernes.
Víctima del placer de encontrarte otra vez.
Muy mío esto de expresar sueños en palabras escritas, tan tonto si me rindo, otra vez, al borde del camino. Tropiezo con la inmovilidad que me encuentra, distraída, en los escenarios reales de esta vida, de este viernes, cuando todo es tan soñado.
Muy mía esta cobardía.
Y así, me condeno a que el mundo pase una y otra vez sin mí, a que sólo se lleve mis frágiles palabras. O tal vez, alguna lágrima.
No más.
Porque soy cobarde, y dejo así que despierte de su larga siesta la enorme bestia de la soledad. No quiero soltar tu mano, no otra vez.
Así, con tanto y con poco, brillaron mis ojos y disfruté tanto tu dulce hablar como si escuchase un vals de Strauss a orillas del Danubio; tanto que en el transcurso olvidé conquistarte.
Maldigo a las copas, a los relojes, a las palomas cuando pienso que el diablo no me tenderá una vez más la soñada tentación de encontrarte, tan lindo, tan soñado.
Otra vez estabas casi allí.
Y estarás cada viernes que no te piense, como viernes de coordenadas aleatorias, me atrevo a imaginar. Pero no querría estar demasiado segura, me quitaría la capacidad de soñar, no me dejaría ver el sol que me guiará para llegar a la superficie y poder encontrarte.
Autre fois, casaca bonita, estabas soñado.

ceci, mayo 2008

20 de mayo de 2008

Silvuplé


Esha era su delgada musa. Zapatos de cuero arrastrando la llovizna de ayer, piloto marrón y un morral de copas que ataba su soñada presencia. El decía que era su princesa de cabellos rubios cortos. Ella no lo sabía.

Esha tenía infinitésimos deseos freak, pero él ni lo sospechaba.

Eran tan suyos esos deseos. Moriría por sorprender al chofer del ómnibus con esa frase, aquella que siempre reprimía al pedir, por ejemplo: “Noventa,… por favor”.

Sabía que ese por favor era una pantalla para disimular su torpeza de la lucha contra lo simple y espontáneo de sus deseos freak.

Era allí, en ese momento, con esa petición. Sentía ganas de liberarlo. Y, ¿por qué no?.

Hoy desde que despertó casi ni habló con nadie. Al anochecer salió de la Facultad de Ciencias y mientras contaba las monedas en sus manos, si prestabas mucha atención, verías que desplazaba mínimamente su espalda al ritmo del cantar de sus tarareos de Let me live de Queen.

Subió al ómnibus rumbo a su casa.

- Hasta Almagro, s'il-vous-plaît.

Esha rió, sola, por un buen rato.


ceci 2008


Nómade.


Ella recorrió muchas ciudades. En cada una de ellas guardaba un amor. Convivía con recuerdos y nostalgias de paseo, de ferias, de vientos, de esa efervescencia que dejó haber vivido en cada ciudad algún amor, un mundo entero de razones para erizar su piel.

Tenía bien claro (sólo cuando tomaba su viaje de regreso), la firmeza y la insistencia de lo fugaz en sus días.

Anduvo por el Sur, por el Norte, por el Centro, hasta por cerca de su hogar.

Nunca dejó de amar a sus amores en cada rincón, un dejo de nostalgia en las terminales, lágrimas y rimas, un rato de impaciencia que terminaba al no volver más.

Rugen aquellos días, su memoria baila un swing moderno y le sonríe a sus kilómetros recorridos, de amor y locura, de montañas y ríos, de viento y de mares, de ruidos y silencios.

Ella vive rara vez la vida, el resto del tiempo lo dedica a recordarte.

De su último amor, digamos que amó profundamente su sonrisa. Le inquieta la fotografía mental de su mirada de horizonte. Lo encontró el último día de su paso por una ciudad que quebraba su pecho de hermosura y nostalgia. Y así es, lo esperó por un buen tiempo frente a las costas, contemplando allí atardeceres, noches y amaneceres. Anhelando cada día y cada noche aquel amor, comprendió que, si bien ayudan a caminar, los horizontes son inalcanzables.

Hoy ríe y sonríe, o tal vez, sospecho que se cansa de su nómade caminar, de dejar atrás tan bellas ciudades, de dejar amores y guardarlos en su corazón; aunque sabe que esto último es lo más lindo que le dió su andar. Pero también sospecho que esta vez, de una vez por todas, brotan de su piel deseos de carruajes atascados y anclas arrojadas, de quedarse aquí, firme en esta ciudad.


ceci 2008

17 de mayo de 2008

Recuerdo del Mercado del Puerto.

“y cuando pases por el mercado
brindarás a mi salud con medio y medio”

(Ismael Serrano)

14 de mayo de 2008

Versos amontonados que recuerdan.

Acercarnos al infierno,
de un verano que no deseaba,
borrarlo de mi vida no debiera ser posible,
dejaría de ser yo,
por eso es que te cuento.
En dos instantes vi perderse, allí,
la gran almohada
que almacenaba cada noche mis sueños,
el pequeño libro de mis sonsas utopías;
aquellas que con manos de niña
me fui creando.
Estallar en un momento,
caímos lágrimas por doquier,
junto a los lápices cuales seguiríamos
escribiendo nuestros días.
Borrando crímenes,
escondiendo cristales bajo la alfombra,
viven los tranquilos,
mas morirán en vida,
mientras yo, al menos yo,
te seguiré contando.
Las penas salen ilesas,
los sueños quebrantados.
Hagamos el amor con vidas nuevas,
con restaurados cuerpos;
brindemos,
que el temporal se va apagando.
Me aliviaré de esos días,
escucharé tus canciones,
lloraré en silencio, de ser necesario.
Aunque el ruido de los tranquilos
tontamente me confundan,
llenan de truenos los almendros,
los marchitan, los lastiman.
Pero gracias a los momentos,
a aquellas cosas
inexplicablemente mágicas de la vida,
hemos perdido la calma hace rato,
y encontramos felices formas de recordar.
Siempre sabrás, te dije una vez,
que conté y cuento con vos
y con mi memoria.


Muchas gracias.

Ceci, algún día,2008

13 de mayo de 2008

Amores que matan (Alorsa)

"Dicen los marineros de Ultramar que las tormentas son peor en aguas mansas"

video

12 de mayo de 2008

sonreir.

Una vez leí sobre mis palabras: "amor es sonreir".
Encuentro sonrisas en mi corazón por la magia de aquellos años.
Un segmento de la línea del tiempo que tus manos hicieron dorado.
No sé si lo supiste, pero lo sospecharás, si me ves sonreir.

ceci ´08

8 de mayo de 2008

Juntos a la par... (Pappo)

la mejor...
Pappo

un lindo cover...
Pamela Rodriguez

Verdesclaros.

De las veces que se bañó de silencio, buceando sin buzo bajo las profundidades del agua verdeclara. De las veces que la encontró perdida, sumergida, burbujeando, extendiéndole sus manos, emanando frescas e incansables ganas de abrazarlo. La encontraba nadando, abriendo con sus delgados brazos un camino incierto; desnuda, feliz, sonriente de haberlo visto, de haberlo encontrado, en silencio humano. Solos, en compañía del sonido del agua de aquellas profundidades.

De aquellas veces, de haber contenido la respiración, al ir a buscarla, a cambio del abrazo; de haber sostenido, ambos, la pureza de sumergir de humedad sus almas y de haber rozado con la hermosura de sus pechos mojados .

De haber logrado llegar juntos a la superficie, haber rodeado sus cinturas y finalmente haberse perdido en un descuido, en un instante.

Hoy relampaguea sobre sus cristales la tristeza, por haberse alejado de aquel lugar, de aquellas aguas. Hoy le dolieron sus manos. Sus recuerdos lo refrescan, empapan su vida cada vez que entendemos que el agua se escurrió.

Le dolieron con desesperación sus grises manos, a las cuales ya le han desaparecido las húmedas arrugas de sus yemas.

Desesperado y desesperanzado, encerrado en su refugio de San Telmo, decidió salir a caminar, aplastando viejos zócalos con duro impulso, durante horas posteriores a la medianoche. Entre las desoladas penumbras de las calles buscó, sin fortuna, algún color verdeclaro. Encontró allí al predecible e incontable abismo. Caminó, caminó tanto, porque lo desesperaba el vertiginoso dolor de sus manos.

Al volver, su dolor desapareció, pero comenzaron a latir sus pies dolidos, por haber caminado tanto, tal vez.

Recostado sobre su cama, apoyando sus manos sobre su pecho, envolvió sus ojos de calmos párpados para volver a soñar, sumergido, en aquellos húmedos verdesclaros.

Se quedó así por un buen rato, lejos de imaginar que ella, aún hoy, sigue siendo un sí; porque todavía se encuentra nadando, abriendo con sus delgados brazos un camino incierto, tan cerca y tan lejos, tan sumergida allí, bajo el agua, con sueños de aquellos abrazos húmedos, tan verdesclaros.

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Ceci 08

2 de mayo de 2008

Soñado II

Justamente hoy pensaba en que iba a comenzar a darle descanso al escrito, para que mis manos entiendan esta lenta transición hacia una pura y llana ficción, porque ya, escribir en demasía acerca de mis sentimientos sin esa picardía que emanan algunas historias no vividas, sinceramente roza un costado del aburrimiento.
Dije.
Pero, ¿cómo no pensé que hoy es viernes, las campanas doblarían y llamarían al azul diamante de tus ojos soñados?
Hoy, la ciudad y el destino acompañan a mis alas a levantar vuelo en una soñada batalla.
A veces, creo entender que el tiempo me susurra por las noches preguntandome qué es lo que me cuesta comprender.
¿Señal para seguir soñando?
Soñado, si, soñado.
Si en ese momento hubiera tenido una tijera gigante, hubiese recortado feliz el fragmento de vereda donde allí dulce esperabas; si hubiera tenido un bolsillo gigante, me hubiese llevado con tanto egoísmo la calle entera, los autos que pasaban por allí y sobretodo el ómnibus que nos traería a casa.
Me pregunto si también habrás sentido que, en ese dulce y soñado paréntesis del tiempo, dimos cuenta que jamás se han roto nuestros cristales, como alguna vez hemos creído.
Porque aún nos quedan motivos, porque conversarnos fue como untar con dulce crocantes tostadas, yo para tí y vos para mí.
Soñado, es viernes soñado. Doblé aquella esquina y me declaré muerta, imaginando que si volteaba la mirada, la imagen de tu cuerpo alejándose gracias a la injusta perspectiva llenaría de pequeñez toda la grandeza de haberte visto allí, perfectamente soñado.
Otra vez, me iluminé de tu risa.
Otra vez, estabas soñado.
ceci. mayo 2008

Sentipensante

«¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos? Desde que entramos en la escuela o la iglesia, la educación nos descuartiza: nos enseña a divorciar el alma del cuerpo y la razón del corazón.
Sabios doctores de Ética y Moral han de ser los pescadores de la costa colombiana, que inventaron la palabra sentipensante para definir al lenguaje que dice la verdad».

EDUARDO GALEANO: El libro de los abrazos.

29 de abril de 2008

Manuela


Ella. Elegante y coqueta. Con sus ojos delineados, lunar glamoroso cual Marilyn Monroe.
La descubro quieta, posando como mujer dispuesta a que pintasen al óleo una brillante obra de arte con la desnudez que despliega.
Si tuviera labios, los pintaría de rojo fuego. Para ella.
Es ella, fiel compañera, amiga de infinitas caricias y silencios, guardiana de murmullos de patio y dueña de las reglas. Orejas de seda. Mirada de hipnotizada feminidad.
Es Manuela. Es ella.

pd: feliz día!
Ceci 2008

20 de abril de 2008

A veces...



A veces, tengo dejà vu de dejà vu.
Y ya no me acuerdo de que eran.
A veces canto,
rompo a ponchazos tanto silencio,
cual silbido de tren, cual reloj despertador,
tan insolente.

A veces amo sin saber el nombre,
sólo por instantes, sólo en partes,
solo amo.

A veces, tristemente encuentro paz,
encuentro miedo,
como quien diría "al borde del camino",
y respeto el cantar de pájaros,
el andar del caminante,
y hasta a la tiranía de la lluvia.

A veces almuerzo sola,
arroz de primavera con pollo,
o pollo con arroz de primavera.
A veces, muchas cosas se reducen a un solo placer
o tal vez dos.

A veces, escribo y me leo,
otras veces te escribo.

A veces camino,
sólo por romper monotonías.

ceci, abril 2007

17 de abril de 2008

Rada


Mi país

ceci

13 de abril de 2008

Antepasados.

Cuando despertó, tuvo la repentina sensación de que su apellido se perdería en ella, cortaría esa larga y bonita cadena traspasada por los siglos y por los mares.
Fue el síntoma de sentirse tan sola, que su única alternativa para saciar su inquietante preocupación fue requerir a los benditos medios electrónicos, la red.
Buscó por el mundo y encontró un listado largo de personas que decían apellidarse como ella.
Impresionada, como con alegría, como con miedo, tapó sus ojos con la mano izquierda, y dejó caer su dedo índice de la mano derecha sobre la pantalla. – Listo, llamo a este. Estanislao.- dijo. – tiene nombre de buen tipo.- Pensó-
Se atrevió y lo llamó. Fue larga su charla, extraña charla de dos desconocidos, de dos generaciones que poco dicen entender.
A pocos minutos del inicio de la conversación ella sintió que ese acento le sentaba bien, esa forma inocente de contar anécdotas ya la había vivido. Intercalando nombres de lugares, años y paisajes, fueron aprobándose con asombro.
El le contó una leyenda sobre la fusión de un francés y una habitante autóctona rioplatense, con toda la timidez de quien no quiere afirmar nada. Pero para ella lo fue todo. Luego de colgar el teléfono, invadió sus ojos de humedad la emoción.
Estaba feliz de ser latinoamericana.

ceci. abr/08

3 de abril de 2008

San Salvador

Nostalgia de haberte escuchado por ahí, de haber pasado junto al viento. Se me oprime el pecho con mirar al horizonte de este amado río, que de solo sonar su calma habla y, si le prestas atención, grita desde el fondo. Me contaste una vez y aún lo recuerdo. Indeleble se hizo para mí el instante en que tus ojos se hicieron luceros junto a la orilla del río. El caminar de mi abuelo, piel trigueña y ojos claros, la sonrisa de tus sueños. Un siglo de barcos que llegaban por Maldonado y avistabas desde la calma de tu orilla, un tesoro hundido, un millón de sueños escondidos.
Respiro la nostalgia de aquello que me contaron, de aquello que pudo cambiar la historia, que tal vez fue. La nostalgia de aquello no vivido.


http://pdf.diariohoy.net/2000/05/12/pdf/22.pdf

ceci, abril 08

27 de marzo de 2008

Acuérdate


Acuérdate de esos dos intensos lunares que tengo en la parte superior de mi talón derecho. De mis uñas cortitas y de algunas pequeñas cosas mágicas, las que puedas recordar.

Acuérdate de mis locuras, de mi sonrisa detrás del aroma de tus flores y quizás de alguna de nuestras picardías. Acuérdate de mi cintura, de que una vez me dijiste que era abrazable. Acuérdate de mis colores, de cuánto brillaron al mezclarse con los tuyos. También de que algo terriblemante hermoso fue nuestro.

Acuérdate de mi simpleza, de mis rarezas y también del brillo de mis ojos cuando te ví al lado de la puerta un día de aquel tiempo. Acuérdate que esperé sentada durante toda una inmensa tarde, con la mirada perdida y la sonrisa a punto de estallar; y también de que quizás una noche, de tan noche que fue, te vi llegar al amanecer.

Acuérdate de aquel año . Acuérdate de que fuiste otro, de que fuimos otros, que nos miramos de lejos y nos regalamos sonrisas. Acuérdate de que siempre le di importancia a tus labios y a tu presencia.

Acuérdate que el amor no es despedida, que tu recuerdo siempre será bienvenido en mi inspiración. Que encontrarme fue mucho más simple con tu amor. Acuérdate de que te dejo libre junto al viento para que te acuerdes.

Acuérdate de todo, menos de mis mentiras.

Acuérdate, como te diga el viento, como es, como tu desees. Pues házlo, sino muero.

ceci

16 de marzo de 2008

montón.

Ella se despedía un montón.
Cerró la puerta y con la palabra montón en sus labios se alejaba.
Volvió al instante, entreabrió la puerta y dijo sonriente: - Un montón.
Y desapareció.
Salió del edificio, y de la ventana se veía su pasar por la vereda.
Fue cuestión de segundos advertirlo, cuando notaron que se acercó a los cristales de la ventana, tapó la vista lateral de sus ojos con sus manos, se apoyó sobre la misma ventana y con su ingenua sonrisa dijo:- Montón.
Ellos sonrieron, bajaron la vista y continuaron sus quehaceres.
Ella los extranó un montón.

ceci. marzo 08

13 de marzo de 2008

.Soñado.

"te ofreceré perlas de lluvia
venidas de países donde no llueve
...
Te inventaré palabras insensatas
que comprenderás"
(Jacques Brel)


En fin, viernes que injusta y vulgarmente llamaríamos casualidad.
Sincronismo enigmático de nuestras coordenadas, en el momento exacto, en una ciudad que enorme quedale pequeña, que de porteños quedanos ajeno.
Multitudes de noches en las que te he soñado. Digo.
¿quién podrá explicarme la demasía de lo exacto en la consecutividad de estos milagros platónicos luego de mil días sin verte?
¿Será que una estrella nos alinea cuando nos encuentra perdidos en la inmensidad de la ciudad? Mas bien me concentraré en un brilloso concepto.
Aprendí de tí expresiones preciosas de una indescriptible dimensión en mis días como si fuesen perlas de lluvia; hasta te ofrezco un guiño diciendo que son esas que vienen de paises donde no llueve.
Nos cruzamos y nos detuvimos. Con el dulce hablar de tus labios, sólo por unos pocos centenares de segundos, creí volver a vivir.
Estabas soñado.

ceci.
marzo.08

.

25 de febrero de 2008

Territorio nórdico

Un suave masaje al alma de nuestra memoria. Saberte tierno, militante de la paz en nuestros labios, en la redondez de los cristales de nuestros ojos unidos, en la piel de aquello vivido.
Me acerqué lentamente a la orilla del mar, con mis pies descalzos y botamanga de mis carpinteros acordeonados en mis rodillas. Se iba despidiendo el sol detrás de la longitud esfumada de una nube rosada, esa misma que contemplé reflejada en tus pupilas cuando te vi allí, sentado, con lágrimas corriendo; presas de la lenta gravedad.
Un abrazo nos hizo un poco más felices. La playa nos acompañó; la ligera paz que nos ofrecía la rocosa geografía de las orillas camino a Irlanda del Norte navegó en una increíble magia. Tus ojos claros color de esa arena que no encontramos allí, color de la tranquilidad de mi alma.
Allí todo era diferente, dejábamos de hablar con nuestros labios para conversar con los ojos y la piel. A veces me pregunto cómo fue que tan lejos te fui a encontrar. No hablábamos con la gente, solo nosotros. Te quise con locura, con el alma, ¿me podés entender? Mi piel fue su representante durante aquel tramo de tiempo en el que nos humedecíamos y clavábamos las uñas en nuestras espaldas como un grito desesperado de súplica al tiempo, de que nos eternice así.
El pueblo era muy bonito, paseábamos muy a menudo, aunque perdimos rápidamente la noción del horario, solo nos llevaba la interminable claridad. El viento septentrional nos despeinaba.
Custodiando las primeras estrellas del atardecer, mirando hacia el Norte a través del cristal de la ventana, sentí tu respirar deslizándose sobre mi cuello y mi nuca, luego tus manos abrazaron mi cintura. Permanecimos horas allí con tu pecho amarrando a mi espalda y tu rostro sobre mi hombro.
Irlanda es preciosa, algunos pueblos en las costas del Cabo Malin tienen una brisa mágica casi te diría orgásmica. Recuerdo y tiemblo. Escribo y lloro.
Nunca te pregunté por qué llorabas, pero creímos engañar un poco al tiempo.
De regreso al Sur, a mi casa, por la madrugada, sola y sin pertenencias más que un bolso con tu retrato en su interior, ví en él no más que tus ojos claros color de esa arena que no encontramos allí.
Lejos de aquella magia y más cerca de lo inexplicable de esta nostalgia de lo vivido y de lo que en potencia pudimos vivir, saliendo del aeropuerto, fruncí el ceño porque creí haberte visto abordando, pero pronto perdí tu rastro. Quizás eras vos, la silueta decía ser la misma.
Creo pensar que abordaste aquel vuelo, seguro, en busca de otro territorio.

Ceci 24.02.08

9 de febrero de 2008

Prohibido

Con la elegancia de un señor,
como príncipe a pleno camino
de repente se abrió la puerta.
A rajatabla.
Así te quiero.

Estabas allí, inmóvil, penetrante,
de cómplice mirar.
Fuerte e inaccesible.
Ácido y prohibido
A lo alto, allá arriba.
No te caigas,
puede que así no me salve.

Como imagen de una postal en mi mente,
sangro si no te tengo, así.
No respiro.
Y pregunto y me respondo,
cual es tu perfume de lo imposible.
Prohibido, así te quiero,
A lo alto, allá arriba.

Tu sonrisa dice saberlo,
Por las dudas ni pregunto.
No te caigas,
puede también que te salve.

Pero así como con lo que resulta demasiado,
así, como aquello que me desgarra de hermoso,
donde no hay bordes ni besos,
duras no más que un suspiro,
huyes de las placenteras garras del ideal,
y te me caes.
Casi prohibido, así ya no te quiero.

Pues, finalmente estás aquí,
en esta plataforma terrenal,
firme en este maldito suelo.
Con suficientes formas primitivas
para estar caído,
humanamente caído, débil y ya salvado,
con el dolor de lo real.

Mucho te inventé y mucho más te soñé.
Castillos de arena consumidos por el viento,
creación de mi inocencia de artesano,
de la mano de un camino
que no debes recorrer.
Y te caes, y así no respiro.
Ácido y prohibido.
Así te quise.

Más dulce fue ni siquiera terminar,
aquello que quizás yo y nadie más lo supo,
porque, sobre este mundano nivel,
imposibles razones existen para creerlo comenzado.


ceci
feb '08

1 de febrero de 2008

Ya no estás

"Estoy Vivo
no está mal estar vivo
y seguir escuchando a Zitarrosa
que está muerto
está mal que esté muerto
.
las voces que uno quiere no se callan
viven y sobreviven/sobrenadan
en la memoria fiel y escandalosa
..."

estar vivo.Mario Benedetti

Están vivas tantas cosas:
las asignaturas pendientes,
los días grises, y hasta la soledad.
Y tú, hoy ya no estás.
.
Caminan ancianos, maldiciendo a la vida.
Mi corazón patea piedras.
Tantos traidores vivos, y tú, hoy ya no estás.
Qué injusto, qué inútil que soy sin tu risa.
Tantos que están vivos...
.
Y como dijo Benedetti,
que mal que Zitarrosa ya no está.
No hago más que quedarme en tus recuerdos y tus abrazos,
y en esas canciones e historias que me hacen temblar.
.
Y esos abrazos,
qué injusta sería contigo si los comparo con el cielo,
es mucho más.
.
Y tú, jóven piel de seda y sueños blancos,
alma de mi alma,
te regalo mis esperanzas de eternidad.
.
Tantas rosas nos perdemos, juntas, ver crecer en el jardín.
Tantas palabras sin sentido.
Y tú que ya no estás.
.

Ceci

oct 06

26 de enero de 2008

13 de enero de 2008

9 de enero de 2008

16 de diciembre de 2007

Más

Silencioso el tono de mi voz cuando te repito. A lo bajo, apenas me escucho y me llaga un susurro dulcemente tajante, implorante. Las manos en los bolsillos suelo tener cuando, con el momento de mi hombro, abro la puerta apenas entornada y mis ojos se reparan en las luces de arriba. Mil estrellas.

Con mezcla de humedad y brillo estelar en mis ojos me quedo. Inevitable amor de juventud desquiciada, hermosamente ducha de revoloteos incansables, risas cómplices y solitarias. Inexplicable, volverte a ver en sonrientes retazos de recuerdos que intento armar y seguir amando de estrella en estrella. Englobando, embarcando un conjunto de ideas que miraba con gloria y llevan a situarme en aquellos instantes cuando pagaste la última cuota de la compra de parcela en mi memoria. Y no volviste más. Enviaré escritura.

Y cuando despierto, te tengo casi diría entre mis brazos. Con mis labios semiabiertos rozo tu rostro sin humedad en ellos. Tus ojos duermen. Mojo apenas tu lóbulo con una pizca de humedad y me rindo.

Si ya no puedo tararearte esa canción que te escribí mientras hablaba de vos a diez mil kilómetros de aquí. Si el tiempo y la pared que construí con mis palabras se empecinan en arrancarme aquello que fue nuestro.

Hoy diluvia, y no dejo de pensar aquel día que chapoteamos corriendo, alegres, sutiles, esquivando autos y luces y gritando, por dentro, hoy te quiero un poco más.


ceci. dic '07

3 de diciembre de 2007

mi pulmón....

El marido de la peluquera

2 de diciembre de 2007

ni terraza, ni café, ni Place, ni Forum, ni Arlés...



...ni la noche.

1 de noviembre de 2007

con vos

Tuve unos instantes en los que salían intentos melódicos de una comparsa. Tuve un domingo que no fue triste; rayos de sol de verano sobre el rosedal me observaban mientras recorría sobre rollers su lugar. Tuve regalos, que guardaba como tesoros bajo el azul de mi océano, que ni te das idea cuanto habría que nadar para llevarlos. Y hasta un vestido hermoso tuve en mi cuerpo, bordado con flores decoradas de retacitos de colores que juntábamos por ahí.

Así, fui descubriendo que tenía un mundo de cosas, maravillas estelares, trajes con lentejuelas y tul, y una foto que lo testimoniaba, blanca piel con la fuerza de rojos labios.

Hasta un día me fui corriendo al mar, como en los años ´20, sombrero con lunares. Maravillas dulces, como el pastel de la victoria, que años después verías llegar. Hasta me trasformé en una flor y de lejos te sonreía para que me vieras. Esa sonrisa la llevo acá, en mis dedos, en mi propia sonrisa.

Y sentada aquí, sintiendo que nunca se desprendieron de mí esas cosas que yo tuve, así estoy. Sin certezas para imaginar que el tiempo me las forcejea y me hace caer varias lágrimas. Así estoy.

Y me quedo así, abrazando algún tiempo, al menos hoy. Tengo increíbles cosas más, que ya no sé si tengo. Y hasta puedo pensar todo aquello lo he perdido. Sin embargo, nunca perdí esta gran certeza: que cuento con vos y con mi memoria.


Ceci

6 de octubre de 2007

Un tango



Me tienta un tango, me destruye las coordenadas en las que vivo, me lleva a conocer otra dimensión. Ni el horizonte, ni el cielo, nada alrededor, ni hasta la cronología de mis días lo comprenden, es otra dimensión.

Me tienta un tango, mi cuerpo quiere salir de mi piel, parecen llenarse aun más mis pulmones. Me tienta y me lleva a lugares escondidos, oscuros, tal vez con la insolencia de robarme una lágrima, de brisar velozmente mi piel y atravesar ese compás inexplicable.

Me tienta un tango, no hay sitio en donde esconderme, no hay excusa para ignorar esas notas, cuando intentan decirme que hay algo más tristemente bello aún, cuando lo creía todo agotado.

Me tienta un tango, y me tienta a mí. Es primavera, y quien sabe en qué lugar estés y cual es el móvil de tu andar.

Me tienta un tango, y tal vez entendamos el sincronismo, si lo hay. Y hasta ahora no había nombrado la palabra nostalgia.

Me tienta un tango, me deleita y te recito un poema. Cosas que me ayudan a vivir, un poco de arte quizás o infinitesimo de felicidad por cambalache.

Me tienta un tango, y cruzo un amanecer desesperantemente cargado de nostalgia. Me tomo un taxi solo en calles de adoquines, solo cuando todo rima con esperanza.

Me tienta un tango, y te recuerdo. Deleitando fragmentos de un tango que escuché de tu boca aquella tardecita esperando la luna por Callao, apareciendo con el calor de tus manos y la risa triste de tus ojos aún cuando ya no estabas.

Me tienta un tango, porque levemente sonreí con tu recuerdo de largas noches de primavera, porque sentí el compás en este momento, porque te encuentro. Y porque sabés que no podré vivir, a menos que tarareemos un tango.


Ceci. Oct 07

27 de septiembre de 2007

algo que encontré

Recorrí ciudades en las que no te encontré. Recorrí momentos vanos, difíciles y hasta bonitos, y no te encontré. Anduve en bicicleta, en tren, en auto y hasta en subte, y no te encontré. Estuve en lugares y situaciones poco convencionales, y tampoco te encontré. Escuché muchas melodías, pinté algunos cuadros, y hasta le puse música a algunos versos. Y no, no te encontré. Arañé sentimientos difíciles; intenté cerrar un libro, y no te encontré. Te llamé por teléfono, y nadie contestó. No te encontré.

Y mirá que extrañas son las cosas, que un día abriste la puerta del baño, empapado y recién salido de la ducha, con tu espalda perfecta, tus párpados rosados y con tus ojos claros me miraste trasluciendo una leve sonrisa. Ahí te encontré.

ceci
nov' o6

23 de septiembre de 2007

Silencio

Me despierto una mañana, sola, sin despertador, con solo la luz del día. Hay algo que agota tanto que hace ruido. Silencio. Quizá algún pajarito, o un perro a lo lejos intentan romper este barullo impecable de lo silencioso- efecto de vivir lejos de la ciudad-. Creo que puedo romperte con ruidos de puertas, o quizá hablándome a mi misma mediante un espejo. Solamente paso y me miro. Busco tu brillo.

Me siento a recordar aquellas mañanas cuando yo era quien intentaba provocar silencio al despertarme, cuando tomaba la leche, me cambiaba y tomaba la mochila para irme, hasta que agarraba las llaves del llavero y un cuarto de segundo antes de descolgarlas sentía un: - ¿te vas sin saludarme?-. Molesta por no haber logrado mi objetivo, respondía con un: – Nos vemos luego-. Beso cálido.

No te puedo regalar ruidos, porque no tengo. Me voy. Cierro el portón fuerte. No hubo ruido, quizá porque nadie lo escucha.

Ceci -Nov '06

9 de septiembre de 2007

Sentada al cordón de la vereda..


Veo un atardecer volcado en un enorme cielo entre gris y azul,
que me hace quedar pensando en tantas cosas.
Mas veo más allá un sol que se esconde entre amarillos, naranjas y rosas.
Un poco más abajo, veo tristes calles revestidas de adoquines.
Ahí mismo está tu sonrisa, la alegría en tu sangre y el candombe en tus pies.
Tiembla mi alma con una bella melodía,
dulce amor que canta y no deja de cantar,
revivo y reviven mis ganas de algo que no sé bien que es.
Me veo al espejo tan silente, que mi cuerpo no me dice
pero sí encuentro a mi alma reflejada en este espejo:
alma cansada pero refrescada por el brillo de un río que no deja de correr.
Siento tu abrazo, y me lleno de alma, me lleno de vos y me lleno de mí.
Si me fuese, no lo haría sin decirte que esto es hermoso,
aunque solo yo, y solamente yo lo sepa.
Porque veo, tiemblo, revivo, me veo, encuentro, siento...y tantas cosas más
aunque nada de esto haya ocurrido.

ceci - junio'06

2 de septiembre de 2007

La palabra

Y de un libro de tapas duras y hojas muy finitas, hojeo, por si la suerte viniese con el viento del paso de las hojas, y encontrase el significado justo. ¿Cómo era la palabra que me dijiste? No la recuerdo. Pero sé que transito sobre un puente que me la recuerda, y con la alegría de no temerle a recordar.

Y encontré la risa sin darme cuenta, mientras despertaba de la siesta de miedos. ¿Y tuve? ¿Qué tuve? Mucho miedo, diría yo. Otras cosas, dirían otros. Y otras cosas, si encontrase la palabra.

Y si robases pastito de mi jardín, dejaría un huequito para pasar mis manos cuando duermas, y viceversa.

Y ya sé donde encontrarte. Y no confundamos palabras con momentos.

Hubo un momento en el que te encontré. Y aún no sé la palabra.

Ceci

febrero '07

11 de agosto de 2007

Dulce




Dulce como la redondez deslizada sobre las yemas,
como la consecuencia de quedarnos a solas.
Dulce como un tobogán en mi infancia,
como la desnudez de la risa.

Dulce como mis ojos en la ventana,
como la impaciencia de algunos días.
Dulce como el aire desde que te ví,
como la realidad hecha sorpresa.

Dulce como ese momento lejanamente incomparable,
dulce como soñadores, como fuimos, como somos.
Dulce como el llanto no esperado,
como la tarde despues de la lluvia.

Dulce como algunas palabras que dijimos,
como el aire cuando vamos a empezar.
Dulce cuando jugamos como niños,
y reímos sin buscar coherencias.

Dulce un bello recuerdo que creímos esfumado,
dulce la nostalgia que me ilumina.
Dulce tus pasos, mi boca con tu boca
y aquello que me guardo.

Dulce la esperanza, tus manos y mis manos.
dulce porque estoy aquí y tengo ganas de saborearlo.

ceci
feb.' 07

10 de agosto de 2007

paint







28 de julio de 2007

Estoy manifestando

Estoy manifestando las bondades de nuestros momentos,
Creyendo en la picardía que fue solo nuestra,
Cuando tus ojos llegaron como viento del sur,
Ilusionando mis otros puntos cardinales,
Mi soledad quedó inmolada, deshecha en piedritas aerografiadas.

Estoy manifestando mi amor,
Que fue puro, si amar es desearte con impaciencia,
Si amar es conversión a motivos de sonrisa,
Si amar es abrazar el presente para verte en un futuro.

Estoy manifestando que fuimos soñadores,
Únicos como gaviotas en el mar,
Como tus ganas, como mis ganas de quererte.
Dulce gaviota pasajera, este amor donde me quedo
pero con la pena de perder lo encontrado antes de que nos encontremos perdidos.

Estoy manifestando que no quiero llorarte,
Porque estás en el brillo de la luna cuando miro el cielo,
Te regalo mis noches de viernes y la margarita que me queda
Este verano de magia y azules, de montañas, ríos y ciudades.

Estoy manifestando quererte para siempre,
Tenerte en un abrazo de bienvenida, en la despedida de mi soledad.
Y soy culpable de no tenerte mañana, sin explicación, sin querer.
Registro mis deseos desiguales, mis quemaduras y mis miedos.
¿Será que ya no puedo convivir con los ángeles?

Estoy manifestando que sos único ¿te acordás que te dije?
Y lo seguirás siendo, mientras me huelas,
mientras me sostengas la mirada y me desnudes con solo eso.
Aunque ya no pueda estar con mis manos y mi piel,
Aunque, por momentos, nuestra distancia marque kilómetro cero.


ceci


marzo ' 07


marzo 2007

25 de julio de 2007

Mi perri Manuelita

15 de junio de 2007

Hotel California

Pensé en viajar un atardecer, a pesar de que hace tiempo, por diversas y oscuras razones, había descubierto que los atardeceres me dan miedo. Me quité ese tan mío vicio de los malos pensamientos, tomé el coche y emprendí mi camino. Me alejé de la ciudad, ya ni la sintonía de las radios me acompañaban. Era esos atardeceres relajantes como para escuchar Norah Jones, aunque suene cursi. Pero no. Se mecía en mí el doble filo del silencio, que me invoca a abrir los cristales, mientras yo conducía por la desolada ruta. Viento que me saludaba, hacía que mis cabellos levitaran con prisa e inducía a mi rostro para dar la bienvenida a un tal frío disfrazado de viento, o viceversa. Pequeños y helados rocíos de aire veloz. Solo veo mis luces a pocos metros, no hay nada más allá porque no lo veo. Está oscuro.

Se frena mi coche. Una vez que tengo un coche, resulta ser que me abandona. No hice tiempo a asustarme ya que me distrajo el placentero aroma de sus castaños cabellos, que se desplazaba en forma ascendente como brotando del suelo de aquel oscuro desierto. Entre tanta oscuridad pude ver una luz un tanto pequeña que difería infinitesimalmente de lugar instante a instante, estaría lejos. Me quise relajar, pero a cada instante me invadía una incomodidad en mi cabeza y comencé a ver poco: se apoderó de mi alrededor una creciente oscuridad. No sé realmente que fue lo que me sucedió, pero concluí que aquello sería una señal a la cual debía obedecer, por lo tanto lo mas piola sería predisponerme a que mi viaje no continuara y a hacer amistad con la idea de atravesar aquella noche oscura en ese mismo lugar.

Su cabello era largo, una larga cola castaña descansaba sobre su hombro derecho, desembocando en una fina punta en su cintura. Estaba allí, vestida de color marfil, sentada en un escalón que llevaba a la entrada. Belleza angelical al lado de la puerta.

Un pasatiempo para mí era buscar metáforas en todo acontecimiento inusual, y al escuchar la señal, las campanas de la verdad, no pude evitar pensar qué lugar sería el que estaba arribando. No es ninguna metáfora, esto es el cielo o el infierno, pensé dentro mío.

Ella, con su mirada profunda y cejas perfectamente admirables, encendió una vela que llevaba en un pequeño plato de cristal, como su sombra. Así fue como me enseñó cual era el camino a seguir.

De repente sentí voces sigilosas pero claras. Sentí una escalofriante sensación ya que misteriosas voces me dieron la bienvenida. Me pareció oírlas decir: Bienvenida al Hotel California. Cuando llegué a la habitación, la última del corredor, por cierto, ella me dió un folleto donde me cuenta cuan adorable lugar puede ser el hotel en cualquier momento, en cualquier estación.
Llegué a mi habitación y me dijo que cualquier preocupación mía es también suya y se retiró. Estiré mi cabeza tras la puerta y la ví alejarse rápido por el corredor y ahí es cuando noté cuantas alhajas llevaba en sus manos, mientras no dejaba de relojear con su mirada sus joyas en los espejos.

Ella tiene un gran auto, un plateado y descapotable Mercedes Benz. Se rodeaba de hombres que se partían en ocho de lo buenos que estaban. Sentí decir que la atendían muy bien; ella los llamaba amigos. Se habla mucho aquí sobre ella porque organiza fiestas, bailes seductores, con sudor de noche de verano. Algunos bailes son encantadores, nada de meneaítos, bailes seductores posta, te juro que sí; he podido verlos y ahora recordarlos. Otros no.

Me relajé en un sofá, levanté el brazo y con un gesto de señal, llamé al Capitán. Al acercarse le pedí un cabernet sauvignon, no importaba el año de cosecha, de manera amable. Sorprendido por mi pedido, me aclaró que no es una actitud usual desde hace tiempo en el hotel, desde 1969 para ser más precisa.

Cada vez que intento dormir, las voces siguen estando y me llaman desde lejos. Y si duermo, me despiertan, y las oigo decir : Bienvenida al Hotel California…tan adorable. Sorprendente. Y ya no concilio el sueño desde hace un buen tiempo.

Tratando de sostenerle la mirada al cruel insomnio, miro hacia el techo de espejos, y me veo delgada y ya cansada al lado de mi copa de champagne rosado en hielo.

Sentí que ella dijo que somos todos prisioneros de esto mismo que hemos hecho. Creo no entender. Cuando los muchachos se reunieron para la fiesta en la alcoba del Capitán, tanta ira los llevó a apuñalarla con cuchillos acerados, pero no lograron dominarla, no lograron matar semejante bestia.

Poco recuerdo ya, pero lo último es que me vi corriendo hacia la puerta de salida, estaba shokeada. Realmente sentí deseos de volver a la ruta y seguir mi viaje, al menos intentar una reparación. El Capitán me habló y me detuvo. - Espere muchacha!- Me pidió que me relajara y me dijo que ellos siempre estarán dispuestos para recibirme, que puedo reservar habitación con aire acondicionado, ventanas con vista a la carretera o a la piscina o hasta escuchar Norah Jones si así lo deseo, en el momento que yo quiera. Pero que nunca podré irme.


Historia basada en la canción de Eagles "Hotel California"


ceci, abril 2007

1 de junio de 2007

La frase que subrayé

"el sentido común es demasiado común para ser realmente sentido, en el fondo no es más que un capítulo de la estadística"

El hombre duplicado - José Saramago

23 de mayo de 2007

Canelones

Hoy cocinamos canelones. Hace más de dos años que no comía canelones hechos en casita. Mi hermana hizo los panqueques y yo el relleno. Hoy tuve la sensación de que festejamos un cumpleaños. Quedaron muchas cosas para lavar, comimos torta, tomamos vino y brindamos con fresita. Con fresiiiita…

Más temprano me fui a City Bell para estar solo 10 minutos, y volverme a casita.

Hace exactamente 8 años, estrené la musculosa y la minifalda gris que me regalaron mis compañeros de escuela para mi cumpleaños número diecisiete y nos fuimos con mi familia a “La Botica de la Luna” donde festejamos el cumpleaños número cincuenta de mi papá. Esa noche fue hermosa, inolvidable, todos fuimos hermosos.

Hoy hace cinco años operaron a mí mamá.

Hace dos años, cocinamos ñoquis para la cena, como algunos 29. Mi mamá hizo los ñoquis, y yo preparé la salsa. Más temprano almorcé con Joaquín en el “Ronald” de Gonnet.

¿Te dije que los momentos felices los podemos construir nosotros?

No recuerdo si te dije que hubo tiempos en los que fui injusta, y no valoré la luz que me alumbraba.

Hace dos años que mi vida se quebró a la mitad.

Durante mucho tiempo soñaba que volvía. Ahora nos hablamos cuando duermo.

Hace dos años que hay una parte de mi vida que no escucho, que no veo, que no siento. También, tópicos que se apagaron, guardo en mí cosas que le hubiese encantado escuchar. Otras que no.

El momento es ahora, el momento de valorar eso que no valoré, de decir lo que no dije. Momento de ser feliz con lo que tengo y lo que puedo llegar a dar. Momento de no esperar nada.

Momento de hacer canelones, de mirar una foto, de contarte cosas, de imitar la fortaleza de mis padres…De sonreír, de andar en bicicleta y sobretodo de volar; entre recuerdos, en mi imaginación, en mi realidad…No sé, volar.

Ceci- Nov.' 06

19 de octubre de 2006

Non mots.