9 de septiembre de 2007

Sentada al cordón de la vereda..


Veo un atardecer volcado en un enorme cielo entre gris y azul,
que me hace quedar pensando en tantas cosas.
Mas veo más allá un sol que se esconde entre amarillos, naranjas y rosas.
Un poco más abajo, veo tristes calles revestidas de adoquines.
Ahí mismo está tu sonrisa, la alegría en tu sangre y el candombe en tus pies.
Tiembla mi alma con una bella melodía,
dulce amor que canta y no deja de cantar,
revivo y reviven mis ganas de algo que no sé bien que es.
Me veo al espejo tan silente, que mi cuerpo no me dice
pero sí encuentro a mi alma reflejada en este espejo:
alma cansada pero refrescada por el brillo de un río que no deja de correr.
Siento tu abrazo, y me lleno de alma, me lleno de vos y me lleno de mí.
Si me fuese, no lo haría sin decirte que esto es hermoso,
aunque solo yo, y solamente yo lo sepa.
Porque veo, tiemblo, revivo, me veo, encuentro, siento...y tantas cosas más
aunque nada de esto haya ocurrido.

ceci - junio'06

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